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Gil, plata, y Luque, bronce, no pueden con el japonés Suzuki en los 50 metros braza

EFE EFE
Los nadadores españoles Vicente Gil y Manuel Luque se colgaron hoy las medallas de plata y bronce, respectivamente, en la final de los 50 metros braza categoría SB3, en la que el japonés Takayuki Suzuki se proclamó campeón paralímpico. Con estas dos nuevas medallas, las primeras de una jornada en la que pueden caer más, el equipo español paralímpico de natación suma ya catorce en Pekín 2008.

El nadador nipón, plusmarquista mundial de la prueba y que ganó con un tiempo de 49.06, impuso su ley prácticamente de salida y nadó siempre muy destacado, escoltado en todo momento por los españoles.

Entre ellos, Gil, plata en Atenas 2004 por detrás de Luque, se llevó el gato al agua y repitió metal con un tiempo de 49.91 e incluso hizo pasar algunos aprietos a Suzuki en los metros finales.

Por su parte, Luque, toda una institución en la prueba al haber sido dos veces campeón mundial y uno europeo y oro en Sydney 2000 y Atenas 2004, se tuvo que conformar con el bronce con un registro de 52.83.

Gil, valenciano de 32 años y que sufre paraplejia a raíz de un accidente de tráfico, lamentó no haberse colgado el oro pese a parar el crono en 49 segundos.

"El tiempo que he hecho era para haber ganado. Es el tiempo que quería hacer, pero no pensaba que el japonés fuese a hacer también el tiempo que ha hecho", sostuvo Gil, quien agregó que, con todo, está "contento" por la plata obtenida. "Venía a ganar, pero habrá que esperar cuatro años. ¡Qué remedio!", agregó antes de señalar que se pasó toda la prueba "recogiendo" al japonés debido a su "mala salida".

El nadador, natural de la localidad de Carpesa y administrativo de profesión, explicó que no ha encontrado buenas sensaciones en el flamante Centro Acuático Nacional, más conocido por el "Cubo de Agua", desde que llegó a Pekín. "No me gusta esta piscina. Me gusta más la de calentamiento o la de waterpolo. Me he encontrado fatal durante todos los entrenamientos excepto en la clasificatoria de esta mañana", señaló.

Luque, barcelonés que el domingo cumplirá 32 años y que tiene una movilidad reducida en las extremidades inferiores debido a una artogriposis de nacimiento, afirmó que esperaba "hacer mejor tiempo". "Pero bueno, el bronce en mis terceros Juegos está bastante bien", estimó.

El catalán declaró que no se encontró cómodo en el "Cubo de Agua" debido a la temperatura del agua: "Está a 26 grados, muy fría para mí, que peso 44 kilos y tengo muy poca grasa". Luque adelantó que seguirá trabajando, ya que tiene "posibilidades de subir al podio" en los 150 metros estilos.
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