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2-1. Rusia continúa en pie al ganar el dobles ante Argentina

EFE EFE
Rusia ganó este sábado el partido de dobles de la semifinal del Grupo Mundial de la Copa Davis ante Argentina, vibrante y emotivo, y aplazó al domingo la clasificación de una finalista para el choque decisivo ante España o Estados Unidos.

Igor Kunitsyn y Dmitry Tursunov superaron a David Nalbandian y Guillermo Cañas por 6-2, 6-1, 6-7 (9), 3-6 y 8-6 en tres horas y 37 minutos, en la pista de tierra batida del estadio Mary Terán de Weiss del Parque Roca de Buenos Aires.

Nalbandian y Cañas habían remontado la pérdida de los dos sets iniciales en un partido que hizo delirar a los 14.000 espectadores que colmaron el estadio del Parque Roca de Buenos Aires, pero los rusos tuvieron resto para volver a creer en sí mismos, sobreponerse y ganar el quinto set para el infarto.

En la primera jornada, el viernes, Nalbandian había derrotado a Igor Andreev por 7-6 (5), 6-2 y 6-4 y Juan Martín del Potro a Nikolay Davydenko por 6-1, 6-4 y 6-2.

Nalbandian y Cañas estuvieron a punto de irse temprano a casa tras ser pasados por arriba en las dos primeras mangas, pero resistieron en el "tie break" de la tercera y con su espíritu de lucha y un pronunciado bajón de los europeos forzaron la disputa de un quinto capítulo. Ganaban, fallaron y los rusos no perdonaron.

Nalbandian jugó por Agustín Calleri al considerar el capitán argentino, Alberto Mancini, que la participación del cordobés en el encuentro aumentaba la posibilidad de liquidar la serie tras una primera jornada de ensueño, con un sorprendente 2-0 en seis sets.

La pareja rusa no dio opciones a los jugadores locales y exhibió una confianza y consistencia que contrastó con los altibajos de estos, apabullados por la superioridad rival en las dos primeras mangas.

Tursunov estuvo intratable y a sus aciertos para devolver la bola donde más dolía a los que tenía enfrente sumó una contundencia notable en sus violentos y precisos remates ganadores frente a dos oponentes confundidos, que no acertaban en sus respuestas.

Los rusos se relajaron en el tercer set en la misma medida en que Nalbandian y Cañas corregían su rumbo errático y disminuían su altos porcentajes de errores, aunque sin lograr demasiadas ventajas.

Los visitantes levantaron su rendimiento, volvieron a imponer su ritmo de juego y, cuando todo indicaba que el partido estaba terminado en pleno "tie break", los argentinos levantaron tres bolas de partido y se envalentonaron.

Esta circunstancia se producía en el mejor momento de "Willie" Cañas, concentrado al máximo pese al desfavorable desarrollo del choque, lo cual contagió a Nalbandian. Entonces lucharon palmo a palmo hasta zafar de la crítica situación con un emotivo 11-9.

Los que estaban por irse en los graderíos volvieron a sus asientos y un clima de euforia envolvió a la multitud que recuperó la confianza en sus representantes.

Las presunciones comenzaron a cumplirse. La mejor versión de Tursunov y Kunitsyn había quedado atrás y los tenistas locales tenían más precisión y determinación que en el fatídico comienzo de la jornada.

Kunitsyn, ya deshilachado, perdió su servicio tempranamente en la cuarta manga, Tursunov decayó en cuanto a su efectividad y los argentinos, minuto a minuto mejor afirmados, volvieron a quebrar el saque rival en el séptimo juego, resignaron el suyo en el octavo y se recompusieron en el siguiente hasta alcanzar el 6-3.

Todo quedaba como al principio, con la diferencia de que Nalbandian y Cañas se salían y los rusos intentaban absorber la preocupación de haber dejado pasar un tren que podía transportar las esperanzas de su equipo a la tercera jornada.

Eso mismo quedó expresado en los primeros tramos del quinto capítulo de un partido absolutamente favorable al equipo sudamericano, que se puso rápidamente arriba en el marcador y llegó a 3-1, momento en el que asomó una reacción rusa que igualó el marcador.

Las imprecisiones, como las del principio del encuentro, varias doble faltas encendieron las alarmas locales. Se jugaban a suerte y verdad con más errores que aciertos. Los rusos fallaron menos y lograron una victoria clamorosa, un resultado que deja con vida a su equipo.

Este domingo se enfrentarán Nalbandian-Davydenko y Del Potro-Andreev.
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