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Tommy Robredo, campeón del Máster Nacional

  • Tras vencer a Nicolás Almagro
EFE EFE

El catalán Tommy Robredo, número 21 del mundo y tercer cabeza de serie del torneo, se proclamó en Ferrol campeón del Máster Nacional de tenis tras derrotar al murciano Nicolás Almagro por 4-6, 6-3 y 6-2, en un partido muy disputado.

Como ya le había sucedido en la semifinal contra Fernando Verdasco, Tommy Robredo saltó muy frío a la pista y ello le valió perder su primer saque ante un Nicolás Almagro contundente con su derecha y que salió airoso de casi todos los intercambios de golpes. El murciano se mostró muy contundente, demostrando que se halla totalmente recuperado de los problemas físicos que lo había tenido apartado de las pistas más de cincuenta días. A partir de ese primer juego, ambos tenistas mantuvieron sin problemas su saque.

Almagro estuvo a punto de solventar el set con 4-5 a su favor y saque de Robredo, pero desaprovechó una bola de break y el desenlace de la primera manga se pospuso un juego más. Al final, el 4-6 reflejó esa igualdad en la que el partido se dirimía pues Robredo, que cada vez estaba más centrado y confiado en su juego, estaba demostrando ya un amplio abanico de golpes y, sobre todo una gran rapidez y contundencia física para llegar a todas las bolas. Sin embargo, el segundo set comenzó como el primero, con un rotura sobre el servicio del jugador catalán que volvía a dar a Almagro la iniciativa en el parcial.

El murciano sacaba para sumar su segundo juego cuando Robredo, desarrollando sus mejores minutos de juego, logró devolverle el break tras casi una docena de tantos con bolas muy ajustadas a las líneas. Alguna de ella muy protestadas por un Almagro que, a partir de ahí, "se fue" del partido durante varios juegos.

Esa bola que el murciano vio fuera y el juez de silla dentro y que supuso el empate de Robredo resultó un auténtico punto de inflexión pues en los siguientes tantos Almagro no hizo más que acumular errores muy forzados. Robredo se apuntó su segundo y tercer juego -en este caso un nuevo break- en blanco para encarrilar definitivamente un set que finalizaría con un marcador de 6-3.

Almagro no volvió a ser el mismo

Almagro se recuperó, pero ya no volvió a ser el mismo. Su derecha, letal en los primeros juegos del partido, comenzó a darle algún que otro disgusto asociado, sobre todo, a la precipitación. Los intercambios de golpes caían ahora del lado de un Robredo mucho más consistente en su tenis, paciente, rápido, al que Almagro movía de un lado al otro de la pista sin encontrar demasiadas fisuras.

En el quinto juego de este último set llegó la rotura de servicio (3-2) por parte del catalán, que repitió en el séptimo (5-2) para dejar la final resuelta con el definitivo 6-2, que le daba su segundo Máster Nacional, después del que sumó en 2005. Robredo sumó su segundo título en el Máster Nacional después del que logró en Valladolid en el 2005. El catalán se mostró muy satisfecho: "Somos profesionales y, al final, con poco tiempo que trabajemos somos capaces de llegar a buen nivel. Los dos hemos dado muy fuerte a la pelota. Estoy contento porque cómo he jugado estos tres días y por haber hecho disfrutar a la gente de Ferrol".

Respecto a la final, el catalán reconoció haber "empezado muy frío, porque en este pabellón cuesta entrar en calor, pero a partir de ahí creo que he jugado muy bien. Cuando estoy en mi nivel mantengo siempre una buena línea. Nico (por Almagro) hace cosas muy buenas, pero después de algunos puntos ha tenido errores que he aprovechado", explicaba. Nicolás Almagro, con mucha prisa para tomar un avión, apenas tuvo tiempo más que de agradecer el apoyo del público ferrolano, el trabajo tanto de la organización como de los jueces y recogepelotas y de retar a Robredo: "ya te cogeré en otro torneo", le amenazó en broma.

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