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Mil detenidos por las revueltas en el Tíbet

  • Los tibetanos en el exilio señalan que los muertos ascienden a 140
EFE - Pekín EFE - Pekín
Las autoridades del Tíbet informaron por primera vez sobre el número de detenidos por los disturbios registrados en Lhasa a mediados del mes pasado: un total de mil personas "capturadas" o que se entregaron voluntariamente. Según las declaraciones de Wang Xiangming, subsecretario del Partido Comunista en Lhasa, recogidas hoy por el diario "South China Morning Post", 800 personas fueron arrestadas durante los días de mayor violencia, el 14 y 15 de marzo.

Los otros 280 detenidos se entregaron voluntariamente antes del periodo de gracia promulgado por las autoridades chinas que finalizó el 17 de marzo, añadió el funcionario. Los disturbios, los peores registrados en el Tíbet en 20 años y en los que según las autoridades murieron 19 civiles, la mayoría de etnia Han, a manos de tibetanos, han puesto de nuevo en el punto de mira a Pekín en cuestión de derechos humanos a cinco meses de la celebración de los Juegos Olímpicos.

Wang añadió que los detenidos serán juzgados antes del 1 de mayo, con una premura que la prensa independiente interpreta como una prueba de la voluntad de Pekín de dar por zanjado el problema antes de la inauguración de los Juegos el 8 de agosto. Según la versión oficial, civiles y monjes budistas de la minoría tibetana atacaron a civiles de la etnia mayoritaria china Han y sus negocios, en una revuelta instigada por el Dalai Lama, el líder espiritual y político en el exilio al que acusan de promover la independencia del Tíbet.

Los grupos tibetanos en el exilio señalan por su parte que la cifra de muertos real asciende a 140, de ellos al menos 13 personas fallecidas por los disparos de las fuerzas de seguridad chinas contra los manifestantes, según la organización Free Tibet Campaign. La oficina del Dalai Lama ha negado su implicación en los disturbios y dicen tener pruebas de que los peores actos de violencia fueron perpetrados por policías chinos disfrazados de monjes.

Tras la revuelta, el gobierno comunista bloqueó el acceso al Tíbet a la prensa extranjera, y sólo la semana pasada un reducido grupo de corresponsales y otro de diplomáticos pudo acceder a la región en un breve viaje fuertemente controlado por las autoridades. El grupo tibetano en el exilio Students for a Free Tibet señaló en un comunicado remitido que tienen previsto celebrar manifestaciones de protesta por esta represión en Londres, París y San Francisco los próximos 6, 7 y 8 de abril, respectivamente, coincidiendo con el paso de la antorcha olímpica por estas ciudades.
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