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La selección de Serbia se sintió en Croacia como en un "campo de concentración"

EFE EFE

La selección de Serbia de balonmano se mostró decepcionada con su experiencia en la ciudad croata de Zadar, donde disputó la segunda fase del Mundial, logrando la octava plaza.

Según publicaron hoy los medios serbios, los jugadores se consideraron maltratados en la ciudad en la costa adriática, aunque otras selecciones alabaron la organización y el ambiente en Croacia. "Fue una sensación terrible. Estás en un Mundial y la policía debe vigilarte todo el día, explicando que puedes ser agredido. No pudimos dar ni un paso sin la policía", contó el portero Dimitrije Pejanovic al diario Kurir, que describió lo vivido por los internacionales como "un campo de concentración".

"Un día nos fuimos a la iglesia serbio-ortodoxa de San Elías, pero también bajó la vigilancia de la policía. Sabíamos que estábamos protegidos de cualquier peligro, pero no pude adaptarme a esa sensación desagradable", aseguró. Su compañero Mladen Bojinovic comparó el ambiente con la guerra en su Bosnia natal entre el 1992 y el 1995. "En mi vida he vivido de todo, incluida la guerra en Bosnia, pero en Zadar me impresionaron los silbidos de todo el pabellón mientras tocaban nuestro himno. Espero que no me vuelva a suceder", expresó el serbobosnio. Mientras los ciudadanos de Zadar sometieron a los serbios a varias humillaciones, la prensa croata no vaciló en condenar la conducta de los seguidores locales.

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