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Un trasplantado de pulmón con fibrosis, primero en subir 5.815 metros

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EFE EFE

El joven Patxi Irigoyen, afectado de fibrosis quística y a quien en 2001 le fueron trasplantados los dos pulmones en el Hospital La Fe de Valencia, se ha convertido en el primer trasplantado pulmonar en ascender 5.815 metros de altura.

Según un comunicado de la Federación Española de Fibrosis Quística, con sede en Valencia, la "hazaña", de nueve días de duración, tuvo lugar en los Andes chilenos, concretamente en el Cerro de las Tórtolas, un monte que tiene una altura aproximada de 6.190 metros.

La idea de esta expedición a los Andes era continuar el estudio médico-científico "¿Puede un trasplantado pulmonar subir un montaña de más de 4.000 metros?" realizado en 2006 y donde Irigoyen, de 34 años, hizo un ascenso al monte Breithorn, de 4.160 metros de altura y situado en los Alpes Suizos.

El pasado 30 de enero, Irigoyen partió hacia Chile junto a un equipo formado por otras tres personas de Navarra y tres médicos de Valencia, Javier Botella de Maglia, del Hospital La Fe y presidente de la Sociedad Española de Medicina y Auxilio de Montaña (SEMAM); Aurora Espacio y Luis Gómez, ambos miembros de SEMAM, a los que luego se unió un médico del Hospital de Coquimbo.

Durante la ascensión se realizaron a todos los participantes diferentes mediciones, como saturación, espirometrías, volúmenes y flujos pico, pérdida de masa muscular debido a la altura o tensión arterial, todo ello a diferentes alturas y con el fin de comprobar la evolución y contraste de un grupo sano frente a una persona con fibrosis quística y trasplantada pulmonar.

La finalidad del estudio es analizar las diferencias fisiológicas que surgían entre los sujetos durante el ascenso, y los resultados de los mismos, junto a un DVD donde se podrá ver toda la expedición, serán publicados próximamente, según las fuentes.

El grupo regresó a España el 17 de febrero tras una ascensión que, según Patxi Irigoyen, "fue muy bien desde el principio" y a cuya altura se aclimató muy buen, a pesar de que a medida de que iban subiendo, unos mil metros por jornada, "notaban cada vez más la falta de oxígeno".

Según las fuentes, a 5.500 metros "Patxi empezó a encontrarse mal del estómago, vomitó y perdió algo de fuerza" y aunque intentó llegar a los 6.000 metros, decidió parar al alcanzar los 5.815. "Es una experiencia que repetiría sin dudar, pero siempre con la preparación de esta expedición y acompañado de gente experta", ha señalado Irigoyen.

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