Ir a versión clásica Ir a versión móvil

Pacquiao, recibido en su país sin celebraciones

  • El campeón filipino de boxeo
El campeón filipino de boxeo
EFE EFE

El héroe de moda en Filipinas y campeón de boxeo, Manny Pacquiao, fue hoy recibido en su país sin el esperado baño de multitudes, después de que desoyera la advertencia del Gobierno de posponer su regreso triunfal, desde Estados Unidos, para evitar eventuales contagios de la gripe A.

A su llegada al aeropuerto de Manila bajo estrictas medidas de seguridad, Pacquiao y su equipo fueron escoltados directamente por la Policía hasta los vehículos en los que fueron trasladados a un hotel de la capital, para disgusto de los miles de seguidores que desde hacia horas esperaban en la terminal. El Gobierno, que en principio anunció que el regreso de Pacquiao, sería para Filipinas un "día nacional de celebración", suspendió los desfiles por la capital y demás actos oficiales, justificando que no existía la certeza de que el boxeador o cualquiera de las personas de su entorno fueran portadores del virus AH1N1.

Pacquiao, aclamado por millones de filipinos cuando el pasado sábado ganó por fuera de combate en Las Vegas al británico Ricky Hatton, dijo a varios medios de comunicación horas antes de emprender el regreso a su país, que él ni su equipo iban a seguir el aviso de permanecer en cuarentena en Estados Unidos. La reacción de Pacquiao, quien tiene planes de dedicarse también a la política, se produjo después de que el ministro de Sanidad, Francisco Duque, asegurara que la Organización Mundial de la Salud le había hecho la "firme recomendación" de que el boxeador y su entorno permanecieran al menos una semana en Los Ángeles antes de regresar a Manila.

En Filipinas, un país en el que no se ha detectado ningún caso de la infección del virus AH1N1, no la gripe, sino el boxeador, quien acapara las portadas de los periódicos locales los últimos días.

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.
OK | Más información