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Bolt-Gay: caras serias en la primera escaramuza del gran duelo

EFE EFE

Un semblante insólitamente serio acompañó al hombre más rápido del planeta, Usain Bolt, en su primer contacto con los campeonatos del mundo de Berlín. La primera ronda de 100 metros trastocó la imagen pública del velocista jamaicano, que no hizo la menor concesión a la galería, realizó su trabajo con el menor gasto (10.20) y abandonó el escenario sin dar muestras de su acreditada jovialidad. Tal vez sea la edad -el día 21 cumple 23 años- o la presencia cercana del estadounidense Tyson Gay, que defiende el título de 100 metros con la confianza de haber hecho la mejor marca mundial del año (9.77). Lo cierto es que Bolt no ha sido el de los Juegos de Pekín, donde construyó su leyenda con tres oros y otros tantos récords mundiales. Su aspecto ha sido mucho más serio.

A Bolt le cupo en suerte la calle tres en la novena serie. Sólo media entrada en las gradas a las 12.35 horas, cuando el locutor pronunció su nombre, que fue aclamado por el público. Durante 10.20 segundos su camiseta amarilla brilló sobre el fondo azul oscuro de la pista. El jamaicano venció sin el menor esfuerzo pero no fue el hombre feliz de otras veces. La sonrisa había desaparecido de su rostro y ni siquiera se detuvo a contestar las preguntas de los medios audiovisuales. Por la tarde tiene que volver al trabajo y sabe que Tyson Gay está muy fuerte este año. El estadounidense partió en la undécima y penúltima serie. No se cruzó, por tanto, con Bolt en su camino hacia la cabecera de pista. Tampoco es que se mostrara risueño, ni mucho menos, pero es ese su aspecto habitual. "Bolt es un chico divertido, yo un tipo aburrido", reconoció la víspera.

Gay, cinco años mayor que Bolt, dio un trago a su botella de agua, se arrodilló en los tacos de salida, partió lento (194 milésimas), resopló tres veces y llegó primero a la meta en 10.16, el mejor tiempo de la primera ronda. Asafa Powell, relegado a la condición de subalterno por los dos grandes, pasó sin dejar huella por la primera ronda. El ex plusmarquista mundial fue tercero en la tercera serie con 10.38 aunque abandonó la pista muy contento, a juzgar por su expresión.

El británico Dwain Chambers, empeñado en recuperar el nivel anterior a su suspensión por dopaje, ganó la cuarta serie con 10.18, segunda mejor marca de la primera ronda, y se retiró muy serio, inadvertido en la pasarela de velocistas. Esta misma tarde, a partir de las 18.50, los clasificados volverán a la pista azul del Olímpico para ganarse un puesto en las semifinales del domingo.

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