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El gran día de la 'Corazonada'

  • Chicago y Río de Janeiro parten con ventaja en una votación en la que Madrid y Tokio confían dar la sorpresa
Hoy se conocerá al país organizador de los JJ. OO. de 2016
DC - Agencias DC - Agencias

Madrid, Río de Janeiro, Chicago y Tokio afrontan rodeadas de incertidumbre la elección en Copehnague de la sede de los Juegos Olímpicos de 2016, una competición sin una favorita clara y en la que un par de votos pueden marcar la diferencia entre caer en primera ronda y alcanzar la victoria.

La decisión que tomen los 106 miembros del COI puede resultar histórica en caso de que gane Río de Janeiro, la primera ciudad sudamericana que organizaría los Juegos, y también si lo hace Madrid, por cuanto rompería la regla no escrita de la alternancia continental que, en la práctica, está en vigor desde 1952. Las cuatro ciudades intentan cubrir en las horas previas a la decisión un programa frenético de actos para arañar los últimos votos y ganarse el favor de ese 10 por ciento de indecisos que, calculan, se dejarán llevar por las presentaciones finales o el poder de seducción de los políticos y los deportistas más carismáticos.

Los Reyes de España, Juan Carlos I y Sofía, y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el presidente de Brasil, Lula da Silva, y la primera dama estadounidense, Michelle Obama, compiten desde el miércoles por mostrar a los miembros del COI reunidos en Copenhague su compromiso con los Juegos y su afecto personal, ese toque humano en el que tanto confía Madrid para recabar apoyos. El primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, y el presidente estadounidense, Barack Obama, llegarán con el tiempo justo para intervenir ante la asamblea olímpica.

Un resultado incierto
En una elección en la que están prohibidas las encuestas y los debates, así como que los votantes expongan sus preferencias o que unas candidatas hablen de otras, los pronósticos no superan la categoría de intuición. En esta ocasión se habla de una cierta ventaja de Chicago y de Río de Janeiro, pero se desconoce hasta qué punto el 'efecto Obama' puede sobreponerse a la tirantez de las relaciones entre el COI y Estados Unidos en la última década, o hasta dónde llega el deseo de los votantes de dar los Juegos a Sudamérica.

Los electores tienen, en todo caso, un variopinto abanico de posibilidades para elegir. Una ciudad europea, una asiática, una norteamericana y otra sudamérica; cuatro modelos culturales, económicos, deportivos y políticos.

Madrid ofrece un proyecto mejorado respecto al que ya acarició la victoria para los Juegos de 2012. Es el que tiene más instalaciones ya preparadas, el 77 por ciento, repartidas en sólo dos zonas de competición. Su proyecto debe resultar el más cercano para el COI, por cuanto lo examinó a fondo hace sólo cuatro años.

Tokio ofrece una solvencia económica total
, con el dinero para los Juegos ya depositado en un fondo. Aprovechará algunas de las instalaciones de los Juegos de 1964, pero debe construir todavía gran parte de las nuevas.

Chicago apuesta por las zonas verdes a orillas del lago Michigan como escenario para los Juegos, en un proyecto concentrado y que ha presentado a última hora las garantías financieras que exige el COI. Da una importancia crucial al legado deportivo y educativo que dejaría en las comunidades menos favorecidas de la región.

Río no es sólo la oportunidad de dar por primera vez los Juegos a Sudamérica. Es también una candidatura sólida, que se aprovecharía de las instalaciones de Panamericanos de 2007 y del Mundial de Fútbol de 2014 y que encontraría en los Juegos una excusa para acelerar la modernización de sus infraestructuras y ratificar el nuevo papel de Brasil en el escenario internacional.

La primera ronda será decisiva

Las cuatro ciudades temen la primera ronda de votos, que puede dejar fuera a cualquiera. Todas creen tener apoyos para pasarla, pero "las buenas palabras no son votos", recordó Juan Antonio Samaranch jr, el único miembro español del COI. Los miembros del COI dicen tener decidida su primera opción, pero cuando empiezan las eliminaciones los caminos se cruzan y pueden desembocar en un destino inesperado.

El Rey de España, Barack Obama, Lula y Hatoyama hablarán ante la asamblea olímpica para pedir su apoyo. Para los electores es "un honor", pero no creen que suponga un vuelco en la intención de voto. La experiencia demuestra que dos o tres voluntades captadas bastan para dar la victoria a una ciudad y quitársela a otra.

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