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Bodas de oro para el ”˜Amen Corner”™

Luciano Sabatini Luciano Sabatini
Esta edición del Master de Augusta servirá para vestir de gala uno de los rincones más bellos del deporte mundial, el ”˜amen corner”™. Un pasaje de una hectárea de extensión donde los altos pinos acogen en la penumbra la belleza de 3 hoyos que que se desarrollan entre azaleas y magnolias y una magia especial.



Desde el green del hoyo 11, pasando por el 12 hasta el principio del hoyo 13 se extiende este paraje que debe su nombre al periodista Herbert Warren Wind, que trabajó durante años para Sports Illustrated, y que al pasar por allí dice haber sentido la necesidad de bautizarlo: ”œMe acordé de una vieja canción de jazz que había escuchado de pequeño (Shoutting at Amen Corner) y pensé en el hoyo 12. Si das el golpe bueno, bien; pero si caes al agua, amén”, y razón no le faltaba al fallecido Warren, ya que el 12, junto a sus dos hermanos, son un verdadero infierno para muchos grandes golfistas que incluso se han enfundado la chaqueta verde.

El dos veces campeón del torneo, Crenshaw, aseguró que "es una nombre adecuado. No hay dudas que cada jugador que juega desde el 11 hasta el 13, o está rezando o agradeciendo. Es muy duro emocionalmente. Los hoyos son tan majestuosos y hermosos y góticos. Tantas cosas han sucedido en el Corner".

Los hoyos 11, 12 y 13



El hoyo 11, que ahora mide 505 yardas, fue el hoyo más difícil en el campo el año pasado, con un promedio de 4,510 golpes y sólo 15 birdies, la segunda menor cantidad en cualquier hoyo.

El hoyo 12, que se ha mantenido bastante constante con 155 yardas, ha sido catalogado como "el hoyo corto más difícil del golf" por Nicklaus. El año pasado, quedó ranqueado como el quinto más difícil.

El hoyo 13, a pesar de que fue extendido recientemente, todavía sigue ofreciendo una de las más grandes oportunidades de birdie en todo el campo, aunque es muy difícil llegar al green en dos. Mide 510 yardas y el año pasado otorgó nueve eagles.






El recuerdo de Nick Faldo

Faldo, quien ganó tres Masters, buscaba a propósito una esquina en el driving range de Augusta desde la que pudiera tirar hacia una bandera ubicada a unas 140 yardas, con la intención de anticiparse al Amen Corner: "Realmente debes tener la habilidad para ubicar la pelota a la derecha o la izquierda de la bandera, en puntos precisos, no puedes simplemente esperar que salga como quieres".



"Solía hacer mucha visualización en el campo de práctica. Lo último que quieres, al llegar a la colina del 11, con tanta historia detrás, es pegar un tiro así en el inicio de los 9 de vuelta. Te ponen bajo mucha presión en ese tiro".

En un análisis de cada uno de los hoyos Faldo asegura que "lo espeluznante del 12 es que es el único hoyo en el que cuando la pelota está el aire, los caddies empiezan a rezar. Dos golpes idénticos pueden terminar en lugares distintos por una simple ráfaga de viento. Ese tiro queda librado al azar de los dioses".
"En el 13, es muy difícil describir ese segundo tiro en esa pendiente. Tienes la pelota encima de tus pies pero en un terreno que va hacia abajo. Tres pendientes que trabajan en contra tuyo. Y realmente debes ejecutar un tiro preciso".

"En el Amen Corner, tienes cinco o seis tiros de precisión que debes ejecutar a la perfección. Tienes que tener la habilidad para ubicar la bola exactamente donde intentas dejarla". Faldo mira al horizonte, respira hondo y concluye "incluso me asusto cuando recuerdo eso".
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