Ir a versión clásica Ir a versión móvil

Ojo a las sorpresas antes de la contrarreloj definitiva

EFE - Saint-Étienne (Francia) EFE - Saint-Étienne (Francia)
Carlos Sastre está a un paso de besas la gloria en los Campos Eliseos, tendrá que aguantar una etapa más de transición, y la dura contrarreloj del sábado donde reside el mayor peligro de perder el maillot amarillo.

En vísperas de dicha contrarreloj decisiva, el pelotón del Tour de Francia recorrerá el viernes 165,5 kilómetros de transición con dos dificultades montañosas suaves al principio.



Entre Roanne y Montluçon, los ciclistas afrontarán una etapa en la que se guardarán fuerzas de cara a la cronometrada del día siguiente.

Dependerá del control de los equipos de sprinters que se llegue en pelotón a la meta, aunque no es descartable que una larga escapada alcance la meta.


Características de la 19a. etapa:

Recorrido: Roanne - Montluçon, 165,5 kilómetros

. Control de firma: de 12:00 a 13:00 horas.

. Salida real: 13:30 horas.

. Altos puntuables: La Croix-du-Sud (3a) a 17,5 km; Côte de la Croix-Rouge (4a) a 42 km

. Llegada: La meta está situada al final de una recta de un kilómetro totalmente llano.

EL VEREDICTO DE LA CRONO

Desde la Segunda Guerra Mundial, en doce ocasiones la última contrarreloj se ha erigido como juez implacable de un Tour de Francia, que se ha decidido gracias al veredicto de esta disciplina que sitúa al hombre solo ante el crono.



El sábado próximo, en los 53 kilómetros cronometrados entre Cérilly y Saint-Amand-Montrond, Carlos Sastre deberá defender su maillot amarillo frente a las embestidas del australiano Cadel Evans, que pugnará por enjugar los 1:34 minutos que tiene de desventaja.

El ciclista del Silence ya sabe lo que es jugarse un Tour en la última cronometrada. Hace un año, en Angulema, se quedó a 23 segundos de otro español, Alberto Contador, que conservó la túnica dorada y se alzó al escalón más alto de los Campos Elíseos.

El de Pinto fue el cuarto líder que consiguió mantener el liderato en la última contrarreloj en el último medio siglo. Antes lo consiguió en 1964 el francés Jacques Anquetil al ampliar su renta de 23 segundos sobre su compatriota Raymond Pulidor, quien nunca había estado tan cerca de abandonar su puesto de segundón.

Siete años más tarde fue el galo Bernard Thévenet el que mantuvo la renta contra el holandés Hennie Kuiper y en 2003 el estadounidense Lance Armstrong resistió los envites del alemán Jan Ulrich. Pero la crono final no siempre ha sido favorable a quien lleva la casaca amarilla.

El primero en aprovechar la crono para asaltar el liderato fue el luxemburgués Charly Gaul en 1958, cuando arrebató el amarillo al italiano Vito Favero y se adjudicó su único Tour. Cuatro años más tarde, Jacques Anquetil logró el tercero de sus cinco triunfos en París tras superar en la última crono al belga Josef Planckaert.

En julio del 68 fue el holandés Jan Janssen quien revolucionó la general en la última cronometrada, para desplazar del primer puesto al belga Herman Van Springel por tan sólo 38 segundos. Diez años más tarde, Bernard Hinault apartó del primer puesto al holandés Joop Zoetemelk para hacerse con su primer Tour.

En 1987 el escocés Stephen Roche arrebató el amarillo por 40 segundos al español Pedro Delgado en la última contrarreloj, y el estadounidense Greg LeMond se convirtió en un especialista en lograrlo en esa prueba: lo hizo en 1989 frente al francés Laurent Fignon por ocho segundos y al año siguiente frente al italiano Claudio Chiapucci.

En 2006 el estadounidense Floyd Landis se lo quitó a Oscar Pereiro, antes de que su descalificación por dopaje permitiera al español recuperarlo.
Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.
OK | Más información