Ir a versión clásica Ir a versión móvil

Leipheimer conquista la Clásica y Contador aprueba el test

EFE EFE
El estadounidense Levi Leipheimer (Astana), reciente medallista de bronce en la prueba contrarreloj de los Juegos Olímpicos, se adjudicó la XXXI edición de la Clásica de los Puertos, prueba disputada en la sierra de Madrid con un recorrido de 146 kilómetros con salida y llegada en Guadarrama, por delante del español Alberto Contador, del mismo equipo. Leipheimer, de 34 años, se aprovechó de un completo trabajo a dúo con Alberto Contador para adjudicarse la carrera y dejar claro que su estado de forma es idóneo a una semana del inicio de la Vuelta a España, lo mismo que Contador. El americano firmó su cuarta victoria de la temporada, después de la general y una etapa de la Vuelta a California y un triunfo parcial en la Dauphiné Liberé.

El vencedor marcó un tiempo de 3h.15.10, a una media de 44,885 kms/hora. Contador llegó cruzó la meta a 41 segundos y a continuación lo hizo Diego Gallego, del Burgos Monumental. Iñigo Landaluze fue quinto a 58 segundos e Igor Antón, que debe sonar fuerte en la Vuelta noveno a 2.18. Todo quedó en la casa del Astana, que sacó el mejor provecho de una carrera estratégica muy disputada desde los primeros kilómetros, una prueba "muy loca", como la definió Contador a pie de podio. El madrileño se mostró contento con el triunfo de su compañero, el mismo que le arrebató el bronce en Pekín por 8 segundos, y también por las buenas sensaciones que le permiten llegar fino de forma a la Vuelta que dará comienzo en Granada el próximo día 30.

La prueba no conoció tregua desde el primer kilómetro, con constantes ataques en busca de la fuga, que no tardó en llegar, pues enseguida se formó un grupo de 16 corredores que reflejó el duelo que iban a librar los dos equipos estrella, el Astana de Contador y el Euskaltel de Igor Antón. El Astana metió en la escapada al estadounidense Levi Leipheimer, el conjunto vasco a Igor Antón. La máxima diferencia fue de 1.21 minutos, momento en que un grupo de perseguidores, entre los que se encontraba Contador, empezó a reducir diferencias en las proximidades de Navacerrada (1a), donde volvieron a desplegarse las estrategias.

Oscar Pujol, del Burgos, coronó el puerto al frente del grupo, seguido de Javier Moreno, del Andalucía y de Leipheimer, éste último el encargado de seleccionar un grupo de elegidos ante la inminente llegada de Contador, quien entró en el grupo de cabeza junto a Iñigo Landaluze (Euskaltel) en el descenso. Antón, sin embargo, perdió contacto con los grandes favoritos y le tocó el papel de perseguidor.

Contador se probó con éxito en Navacerrada, un puerto que el de Pinto conoce como su casa al tratarse de uno de los escenarios habituales de sus entrenamientos, a un paso de su lugar de concentración de la última semana. En sus rampas atacó con agresividad y solo aguantaron los elegidos. Después reiteró los acelerones para desgastar a sus rivales, dejando en bandeja a Leipheimer la escapada definitiva, la que le llevó al éxito. El estadounidense solo tuvo que aguantar unos kilómetros en solitario, con el seguro de Contador por detrás. El madrileño, quien sufrió una caída sin consecuencias, apenas un herida en la rodilla, no solo hizo de freno para comodidad de su compañero, sino que aún despegó para presentarse en meta brazos en alto, disparando al aire.

Un examen valioso para el equipo Astana, que a pesar de presentarse solo con 5 corredores, le resultó suficiente para copar los dos primeros puestos y afinar la forma para la Vuelta. Ambos objetivos cumplidos.
Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.
OK | Más información