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Rossi, dispuesto a hacer historia para avanzar hacia su octavo título

EFE EFE
A falta de seis pruebas para el cierre del curso, el Mundial de MotoGP parece inclinarse ante su gran dominador histórico, Valentino Rossi, a quien el circuito de Misano, a 15 kilómetros de su casa, invita a hacer historia logrando su 68ª victoria en la categoría reina, cifra con la que igualaría a Giacomo Agostini para dar un paso definitivo hacia su octavo título mundial.

A priori, todo jugará a favor de Rossi en el gran premio de San Marino, decimotercera prueba del calendario. Sus dos victorias consecutivas e incontestables, en Laguna Seca y Brno; el abrumador apoyo de la afición, las prestaciones de su Yamaha y sus neumáticos Bridgestone y su innegable voracidad a la hora de liquidar marcas.

Los 68 triunfos en la máxima categoría del piloto más laureado de la historia, Giacomo Agostini (15 títulos mundiales, 123 victorias en todas las categorías) están ya al alcance de Rossi, líder del Mundial con 50 puntos de ventaja sobre Casey Stoner.

Un quinto puesto, once puntos, permitiría a Rossi superar ya su puntuación de las dos últimas temporadas. En 2006 fue segundo con 247 puntos, el año en el que Nicky Hayden ganó el Mundial con 252, once más de los que suma ahora Rossi. El año pasado, el italiano fue tercero, con 241 puntos.

Dos datos más animan a Rossi a elevarse por encima del resto: una victoria suya -o de cualquier compatriota en 125cc y 250cc- supondría la número 700 de Italia en la historia de todas las categorías. Además, Misano es junto a Indianápolis el único circuito en el que nunca ha ganado.

Por detrás del italiano rueda Stoner, muy rápido pero más irregular que el año pasado, cuando se proclamó campeón del mundo. Después de sus tres triunfos consecutivos (Donington, Assen y Sachsering), el australiano fue segundo en Laguna Seca, pero no puntuó en Brno, detalle que confirmó a Rossi como líder y gran candidato al título.

En su regreso a Misano, escenario de la grave caída que apartó del motociclismo a Wayne Rainey en 1993, donde el año pasado venció con solvencia Casey Stoner, el Mundial ofrecerá una nueva oportunidad a Dani Pedrosa y Jorge Lorenzo.

Ninguno de los dos pilotos españoles tuvo suerte en la última carrera, víctimas ambos de molestias físicas y sobre todo, de problemas con los neumáticos. Especialmente doloroso fue el GP de la República Checa para Pedrosa, indignado con la fiabilidad de Michelin y obligado en la práctica a despedirse de la pelea por el título (Rossi le aventaja en 65 puntos) tras sumar un sólo punto en las tres últimas pruebas.

Ni siquiera los entrenamientos posteriores a la carrera sirvieron para convencer a Pedrosa. Su relación con Michelin podría vivir un punto de inflexión en Misano, un circuito de 4.180 metros remodelado para volver a acoger el Mundial.

Tampoco Lorenzo rodó cómodo en Brno, pero regresa a Misano, donde ganó el año pasado en 250 cc, dispuesto a recuperar un podio que no pisa desde su segundo puesto en Francia. Sus entrenamientos con Michelin en Brno le sirvieron para "arañar unas décimas" que pueden devolverle a las primeras posiciones.

La rivalidad Pedrosa-Lorenzo suele oscurecer el trabajo de Toni Elías, segundo en la carrera de la República Checa, sólo superado por Rossi. Después de un inicio titubeante a lomos de una Ducati a la que no lograba acoplarse, el de Manresa ha recuperado la sintonía con la moto.

Los pilotos españoles se encontrarán en Misano con un obstáculo más, la extraordinaria motivación de los italianos y el fervor de su público. El sanmarinense Álex de Angelis correrá en casa, y también cabe esperar un paso adelante de Andrea Dovizioso y Loris Capirossi. Quizá no tanto de Marco Melandri, 15º en el Mundial, tan incapaz de dominar su Ducati que ya ha anunciado su fichaje por Kawasaki.
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