Ir a versión clásica Ir a versión móvil

El Real Madrid, arrollado y al borde del K.O.

  • El Fenerbahce fue muy superior a un Real Madrid que no logró entrar en el partido.
Rudy Fernández Real Madrid Rudy Fernández Real Madrid
Rudy Fernández.
Diego Vargas Diego Vargas

El Real Madrid perdió en Estambul (100-78)el segundo partido de su serie de cuartos de final de Euroliga y vuelve a la capital de España con una desventaja de 2-0. El conjunto madridista tendrá dos partidos en casa para intentar igualar la eliminatoria, muy de cara para el equipo otomano hasta el momento. Mal partido de principio a fin de un Madrid agotado, sin ideas ofensivas y defensivamente muy blando.

Los hombres de Pablo Laso comenzaron muy mal en Estambul, igual que en el primer partido. Rudy Fernández, el más acertado del Real Madrid, y Felipe Reyes sostenían con un par de triples a un Madrid desatinado en ataque y frágil atrás. En menos de cinco minutos, los locales habían anotado 16 puntos, con Datome como maestro de ceremonias. Los blancos encajaron un 13-0 de parcial (21-8) y a partir de aquí los blancos intentaron intensificar su labor defensiva. El equipo consiguió frenar la sangría, pero reducir la desventaja era otra cosa ante la agresiva defensa local. Al final del primer cuarto, la diferencia era de 13 para los locales (27-14).

El segundo cuarto no empezaba mejor. Un parcial de 7-0 ponía la ventaja en 20 para el Fenerbahce. Laso se desesperaba en la banda mientras veía cómo sus hombres eran superados en cada duelo y cómo los árbitros adoptaban un rasero muy distinto con los suyos que con el equipo rival. Con 43-17, un parcial de 16-3 en el segundo acto, el vitoriano pidió un tiempo muerto que tal vez debió pedir mucho antes. El equipo blanco mejoró ligeramente, también por la entrada de Ayón y KC Rivers, pero seguía costando un mundo anotar. Un triple y una entrada a canasta de Sergio Rodríguez daban más alas en ataque, aunque los turcos tampoco dejaban de anotar. El segundo cuarto finalizó con un demoledor 54-29 para los locales.

El conato de remontada, un espejismo

El Madrid empezaba bien el tercer cuarto, con un triple del Chacho y con intensidad defensiva total. Esa intensidad costó dos faltas casi seguidas de Ayón, que se ponía con cuatro a falta de 19 minutos de partido. Y más tarde Reyes se vio en la misma situación. Los madridistas no podían apretar sin que los árbitros los masacraran, y en apenas dos minutos del tercer cuarto ya habían entrado en bonus. Sin embargo, posesión a posesión y defensa a defensa la diferencia fue menguando y el Madrid se ponía a 18 a falta de 15 minutos de partido con un parcial de 5-12. Era el mejor momento de los de Laso en el encuentro, pero fue un espejismo y los turcos recuperaron su ventaja de 25 rápidamente (66-41). Para colmo, y para no variar, Nocioni veía una técnica por protestar una falta. Lo mismo de siempre. Con 30, Fenerbahce alcanzaba la máxima diferencia y el Madrid seguía hundiéndose (74-44). Al final del tercer acto, el resultado era de 76-48. Una puntuación más baja que nunca para los blancos.

El último cuarto comenzó con un nuevo intento del Madrid por maquillar el resultado, pero cada vez que los blancos se acercaban a los 20, Fenerbahce metía otro parcial que hundía a los de Laso. A cinco minutos del final, los locales mandaban por 91-60, 31 de ventaja. Laso decidió dejar de agotar a sus jugadores y terminó el encuentro dando descanso a los actores principales, con Doncic, Taylor, Carroll, Maciulis y Hernangómez en pista. Ya no había nada que hacer. Al final, 100-78 en el marcador y la sensación de que el Real Madrid está K.O. El Palacio de los Deportes decidirá si es así a partir del próximo martes. El campeón tiene la obligación de levantarse de la lona ante su público.


Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.
OK | Más información