Ir a versión clásica Ir a versión móvil

Luces y sombras a la espera de 2009

  • Felipe Reyes pone la luz en un equipo que aspira a conseguir títulos en el nuevo año
Felipe Reyes pone la luz en un equipo que aspira a conseguir títulos en el nuevo año
David Jorquera David Jorquera

El Real Madrid de baloncesto ha vivido un año 2008 de sinsabores en el que los títulos han brillado por su ausencia. La escasez de recursos, principalmente económicos, la mala suerte en un par de partidos puntuales de la competición y, sobre todo, el lastre económico que supuso la figura de Lazaros Papadopoulos son, a grandes rasgos, tres de las señas de identidad que definen el año 2008 en el conjunto madridista.

Una temporada regular casi perfecta, con apenas cinco derrotas en ACB, y una Euroliga trabajada hasta el Top 16 hacían presagiar un final de temporada 2007-08 con alegrías y éxitos para el equipo blanco. Sin embargo, el Maccabi de Morris se cruzó en el camino europeo de los blancos, mientras que en la liga doméstica el Unicaja de Carlos Cabezas jugó el partido de su vida en Vistalegre, y remachó la eliminación merengue de los play offs en su feudo en un injusto formato al mejor de tres partidos. Morris y Cabezas, dos jugadores de nivel para el Real Madrid pero que juegan fuera de la capital de España. Ahí reside uno de los problemas de este equipo.

Las bocas de muchos ‘entendidos’ del mundo de la canasta se empeñaron en machacar a Joan Plaza al final de la pasada temporada y al comienzo de la actual. Todas las críticas radicaban en la figura de un pésimo entrenador, vividor del triple de Bullock y de la inspiración de Felipe ¿Si Messina o Aíto fueran los entrenadores blancos no tirarían de dos de los mejores jugadores del panorama Europeo? ¿Es un pecado jugar con ellos? Ni más ni menos. Pero la moda era criticar a Plaza. Una moda que se cogió como los famosos jerséis de rombos en la actualidad.

Joan Plaza, gran entrenador donde los haya, no es el mago David Copperfield. Esto es, si Hamilton no termina de estar a tope tras sus problemas de rodilla, si la enfermería se ceba con los jugadores del Madrid, si Pepe Sánchez no termina de coger el ritmo y, sobre todo, si Papadopoulos prefiere jugar al ajedrez antes que integrarse en el plantel del equipo madridista...no todo debe recaer en el saco del preparador blanco.

Eso sí, del poderoso caballero don dinero nadie habla. Que Andersen y Navarro aterrizan en Barcelona a cambio de un total de 6 millones de euros, aplausos. Si el Real Madrid no se gasta ese dinero, no se puede exigir a su técnico ningún milagro. Si se marcharon Tunçeri y Smith, lo lógico hubiera sido firmar a Cabezas y Siskauskas, por poner dos ejemplos, pero llegan Pepe Sánchez y Hosley. El primero, peleado con el mundo y con el aro, el segundo, un melón sin abrir del que se espera sea el nuevo Jordan. Incógnitas en lugar de soluciones. El dinero es el culpable, no hay duda.

El final del año 2008 nos deja al mejor Felipe Reyes que jamás hemos visto con la camiseta blanca. Peleón, guerrero, tirador, con raza, carácter, liderazgo...ese jugador que el Real Madrid llevaba demandando desde hace tiempo. Ahora llega Van den Spiegel como regalo de Reyes, y la oveja negra, el griego Lazaros, puso rumbo al país de la pasta, Italia. La primera impresión, más que positiva. Sin embargo, de primeras impresiones no vive el Real Madrid. Realidades, presente y, sobre todo, futuro. Tres títulos por delante, siendo la Copa, que se disputará en Madrid, el primer objetivo. En verano llegarán las notas y, esperemos, que los euros para firmar jugadores de la categoría que merece el Real Madrid.

 

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.
OK | Más información