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Tras el robo, la Euroliga se ríe del Madrid

  • Expedienta al capitán madridista por sus declaraciones a la finalización del Real Madrid-Olympiacos
Expedienta al capitán por sus declaraciones tras el R. Madrid-Olympiacos
David Jorquera David Jorquera

Tras el atraco a mano armada sufrido por el Real Madrid en el cuarto partido de la eliminatoria ante Olympiacos, la Euroliga quiere reírse en las mismas narices del conjunto madridista, ya que en el día de hoy la máxima competición europea hizo público un comunicado en el que se expedienta al capitán del equipo, Felipe Reyes, por sus manifestaciones a la finalización del partido ante los griegos. La amenaza, además, recuerda que “la falta de consideración o de respeto o cualquier tipo de comentario despectivo hacia los miembros del colectivo de árbitros de la Euroliga será considerado como una infracción en las normas de la competición”. Una auténtica vergüenza por parte de un organismo que no merece, si quiera, tal denominación.

El trío arbitral que fulminó al Real Madrid de los cuartos de la Euroliga hizo su trabajo. Había que terminar con los blancos cuanto antes mejor no fuera que hubiera quinto partido y los griegos (los que más pagan en Europa y, por ende, los que más mandan) vieran peligrar su presencia en la Final Four. Especialmente penosa fue la labor del árbitro turco, Recep Ankarali, al que Felipe Reyes tildó de “protagonista y pésimo colegiado”.

Ante estas palabras del cordobés, la Euroliga se ha querido tomar la justicia por su mano y ha expedientado a Felipe. Ni cortos ni perezosos, Bertomeu y sus secuaces (con decir que el jefe de todo el tinglado es un español, que manda narices, ya está todo dicho) se permiten el lujo de machacar al Madrid en la cancha y ahora querer rematarle fuera de ella de la forma más ruin, cobarde y trapera ¿No será que Felipe tiene razón y que las verdades ofenden? El turco podría contestar a la pregunta, aunque si las islas griegas son tan lujosas como dicen, no sería de extrañar que tanto él como Bertomeu estén allí celebrando la clasificación para la Final Four de Olympiacos con una copa de licor en la mano.

La otra 'gran' decisión tomada por la Euroliga fue la de sancionar al conjunto blanco con 2.000 euros por el lanzamiento de objetos a la cancha a la finalización del cuarto partido de la serie ante los griegos. Cabe recordar que el propio Olympiacos tuvo que pagar, únicamente, 5.000 por las gamberradas acaecidas en la Paz y La Amistad en el segundo partido ante los hombres de Plaza, donde punteros láser, monedas y petardos camparon a sus anchas en todo momento por el ejemplar pabellón heleno.

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