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Mateo: "En el Real Madrid el verbo ganar es sagrado"

  • Estuvo 14 años en el club blanco
Estuvo 14 años en el club blanco
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Jesús Mateo, primer entrenador ayudante del Alta Gestión Fuenlabrada y ocupante del mismo cargo en la selección española absoluta a petición del seleccionador, Sergio Scariolo, aseguró que en el Real Madrid, con quien trabajó junto a éste, "el verbo ganar es sagrado".

"Ni soy ni me gusta ser protagonista en situaciones como ésta, en las que los actores principales son otros", dijo Mateo en referencia al Real Madrid cuando, como es el caso, el club al que pertenece se enfrenta al que le vio crecer como entrenador y en el que permaneció 14 años.

Mateo, que junto con el segundo técnico ayudante del equipo del sur de Madrid, Sergio Jiménez, disecciona a los rivales del Fuenlabrada para aportar al primer entrenador, Luis Guil, una información imprescindible a la hora de preparar los partidos, más allá de las puntos fuertes o débiles del equipo madridista en lo técnico o en lo táctico, destaca de su rival su cultura ganadora.

"SABEMOS DE SU CAPACIDAD EN EL REBOTE OFENSIVO"

"Sí, sabemos de su capacidad en el rebote ofensivo, que tienen jugadores que deciden partidos, que en momentos puntuales de los partidos su defensa es casi insuperable. Sabemos todo eso, pero también sabemos, y yo un poco más porque ha sido mi casa muchos años, que el Madrid, gane o pierda los partidos, no salta nunca a la cancha con la idea de perder, en el Madrid el verbo ganar es sagrado y, aún en los peores momentos, la historia dice que es el club que mejor lo conjuga", declaró Mateo.

"Además, las circunstancias no nos ayudan nada, ahora sólo se han de centrar en la Liga ACB y, sin estar dentro de ese vestuario, me consta que, al margen de que lo consigan o no, se han conjurado para ser campeones. El camino lo iniciaron el pasado fin de semana ganando con solvencia al CAI y lo querrán continuar en nuestro campo", aseguró.

El entrenador madrileño y madridista de fútbol -"es verdad que lo primero que pregunto cuando hay partidos de la Liga de fútbol es cómo ha quedado el Madrid"- no permanece ajeno al debate que rodea a la figura de los entrenadores españoles provenientes de cantera que toman las riendas de equipos 'grandes' y a su comparación con los extranjeros ya consagrados.

PIROPOS A PLAZA

Mateo, entrenador español que trabajará a las órdenes de un italiano en la selección absoluta, genera, también sin quererlo, curiosidad en cuanto a su opinión: "Los entrenadores son mejores o peores independientemente de su lugar de nacimiento. Xavier Pascual acaba de colocar al Barcelona en la 'Final a Cuatro' de la Euroliga, supongo que algo habrá hecho bien. Joan Plaza ha ganado una Liga, una Copa ULEB y sólo el club con el mayor presupuesto de Europa, y sufriendo, le ha impedido estar donde el Barça. Joan me parece un entrenador estupendo", afirmó.

"Un ejemplo más está en Luis Guil, un entrenador que viene de la base y triunfa en ACB. Desde el punto de vista técnico lo mejor que le ha podido pasar al Alta Gestión Fuenlabrada. Son realidades que no impiden afirmar que entrenadores como, qué sé yo, Ivanovic o Messina, sólo por citar a algunos, son dos grandes de los banquillos", aclaró.

Luis Guil dijo en su día que tenía la suerte de contar con el mejor entrenador ayudante de España; Sergio Scariolo, con una buena y bien merecida fama de máxima exigencia a todo el entorno que trabaja para él, casi lo exigió a su lado para su proyecto con la selección.

MUY FELIZ EN EL FUENLABRADA

La cotización de Mateo sólo provoca en él palabras de agradecimiento: "Con Luis y todos mis compañeros en Fuenlabrada estoy viviendo una de las etapas más felices de mi vida profesional, trabajamos mucho y los resultados nos refrendan, a veces, desgraciadamente, no ocurre. ¿Scariolo? Sergio nos va a exprimir, es muy meticuloso, no deja un detalle al azar, pero que quiere que le diga, bendita acumulación de exigencia. A Luis y a Sergio les voy a estar eternamente agradecido", expuso.

Entrenador ayudante del máximo prestigio, no piensa en un futuro próximo como inquilino titular de un banquillo: "Tengo la suerte de ganarme la vida con lo que me gusta, aún tengo más suerte de poder hacerlo en un sitio, el Fuenlabrada, en el que soy feliz_ sólo aspiro a seguir siendo feliz trabajando en el baloncesto, y si aquí lo soy sería un poco absurdo pensar en otra cosa. El destino decidirá", concluyó.

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