Lavrinovic, el rey de Manresa

Manresa 76-90 Real Madrid





El espléndido partido de Lavrinovic y de Felipe Reyes fue un auténtico dolor de cabeza para un Manresa que lo intentó, que estuvo casi siempre cerca del rival, pero que en la fase final se vino abajo, claudicando ante la superioridad visitante.

El Manresa sólo pudo estar por delante en los instantes iniciales. El 7-3 del minuto 2 dejaba claro que el Madrid iba a tener que sudar para llevarse la victoria. Pero la respuesta blanca fue casi inmediata con un primer parcial 0-9 que permitía a los de Messina tomar la delantera y, desde ese momento, jugar siempre con viento a favor (9-14, min. 5).

El Suzuki sufría, como en este equipo es bastante habitual, sobre todo en la lucha bajo los aros donde el lituano Darius Lavrinovic se fajaba como nunca e intimidaba con 2 tapones casi seguidos, obligando a los jugadores locales a tener que jugársela demasiadas veces desde el perímetro.

Ficha técnica:

76 - Suzuki Manresa (19 21 21 15): San Miguel (5), Grimau (5), Montañez (13), Ivanov (14), Cusworth (15) -cinco inicial-, Alzamora (2), Gladyr (16), Lewis (4), López (2), Llorca y Toledo.


90 - Real Madrid (22 24 19 25): Jaric (13), Bullock (10), Hansen (4), Velickovic (10), Lavrinovic (18) -cinco inicial-, Vidal (8), Kaukenas (16) Reyes (11), y Prigioni.

Árbitros: Miguel Ángel Pérez Pérez, Lluís Guirao y Francisco José Zafra, que eliminaron por cinco faltas a Rodrigo San Miguel (min. 35).

Incidencias: partido de la décimo séptima jornada de la liga ACB disputado en el pabellón del Nou Congost ante 5000 espectadores (lleno).

Mientras duró el acierto manresano en el lanzamiento, el partido fue igualado. Al final del primer periodo se llegaba con 19-22. Y en el debe del Madrid, sólo la acumulación de faltas de tres hombres (Kaukenas, Jaric y Hansen).

En el inicio del segundo cuarto hubo otra intentona local de meterle miedo al Madrid. A pesar de que eran los jugadores de banquillo los que estaban en pista, el Suzuki se puso por delante con 9 puntos consecutivos del único titular en juego, un Brian Cusworth que, después se iría desdibujando (29-26, min. 13).

Jaric, buena labor en la dirección

Messina también se veía obligado a realizar muchas rotaciones para dosificar el esfuerzo de sus efectivos, muy mermados por las bajas. La buena dirección de Jaric y el acierto del otro lituano Rimantas Kaukenas se sumaba al ya citado buen trabajo de la pareja de pivots. Un triple de Kaukenas, rescataba la ventaja (33-38, min. 16) para el Madrid que, pese al esfuerzo y coraje de los locales, se sabría mantener por delante e incluso ampliar su renta poco antes del descanso (38-46, min. 20).

En la reanudación, el Real Madrid se siguió mostrando más entero y consistente pese a la suma de adversidades. A las bajas iniciales, se sumaba la de Louis Bullock que también se tuvo retirar tras un golpe en el hombro en un choque con Cusworth. También hay que recordar que los 13 minutos que aportó Prigioni, lo fueron con el jugador afectado con fiebre alta.

La defensa del Madrid consiguió en el momento clave del encuentro que el Manresa no hiciera demasiado uso de las penetraciones, una de sus principales bazas, y pese a que los madridistas se iban cargando de faltas personales, el equipo supo llegar al final sin eliminaciones y supo sufrir para llegar al final mucho más entero.

Manresa se desinfló en el último cuarto

A falta de dos minutos para el final del tercer cuarto llegó la última posibilidad para el Manresa de decantar a su favor. Una jugada de cuatro puntos como consecuencia de una falta personal de Felipe Reyes que el pívot redobló con una antideportiva. Eso permitió al Suzuki empatar a 61 (min. 28). Sin embargo, en los posteriores ataques, el Manresa se precipitó en su ansiedad de triunfo y, en cambio, el Real Madrid sabría encontrar de nuevo el poderío de Lavrinovic para reducir nuevamente la resistencia manresana.

A falta de cuatro minutos para el final, el Madrid se despegó definitivamente con un parcial 2-13 que se sumaba a la eliminación por faltas del base local, Rodrigo de la Fuente. El Manresa se rindió definitivamente y en los últimos minutos todo lo que se jugó ya fue sin ninguna tensión ni emoción.