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Ni Messina pudo acabar con la pesadilla europea blanca

  • Son 15 años sin jugar la Final Four
Son 15 años sin jugar la Final Four
Agencias - DC Agencias - DC

El Real Madrid de baloncesto se despidió de Europa, como antes lo hizo el equipo de fútbol, en los cuartos de final de la Euroliga ante el Barcelona, su más enconado rival, continuando un desamor con la máxima competición continental que dura ya 15 años, desde la temporada 1994-95.

Hablar de fracaso del llamado proyecto Messina, por su entrenador Ettore Messina, es excesivo y prematuro por cuanto la temporada todavía no ha finalizado, pero no es menos cierto que la Liga, como en fútbol, es ya el único objetivo posible para el Real Madrid. Con Messina como abanderado, entrenador y principal estrella de un nuevo proyecto, el Real Madrid remozó casi completamente el equipo fichando a diez jugadores nuevos y manteniendo sólo a Felipe Reyes, Sergio Llull y Louis Bullock del año anterior.

La exigencia histórica de títulos del club choca frontalmente con tan drástico cambio y también es cierto que desde los más altos cargos del club se habló siempre, y en lo que baloncesto se refiere, de "llegar a las finales y competir". Así se manifestó Antonio Maceiras, director general del equipo, y también el propio Messina. En este sentido, después de haber llegado a la final de la Copa del Rey, de haber caído en la antesala de la Final entre Cuatro de la Euroliga y con el segundo puesto, de momento, en la clasificación de la ACB no parece que hablar de fracaso sea lo más adecuado.

EL BARÇA, BESTIA NEGRA DE ESTA TEMPORADA

Sin embargo, hay algunos factores que amargan la trayectoria del equipo y a sus seguidores. El primero y fundamental, los enfrentamientos con el Barcelona. Barça y Real Madrid se han enfrentado esta temporada muchas veces, demasiadas, y en balance es desolador para los madridistas. De ocho partidos oficiales, hasta el momento, sólo una victoria para el Real Madrid. En la Supercopa de la ACB, una competición menor si que quiere, llegó el primer varapalo, pero después hubo paliza en la final de la Copa del Rey y cuatro derrotas entre Liga y Euroliga.

En el horizonte, además, se vislumbra, en el mejor de los escenarios posibles, otros cinco partidos para luchar por el título de Liga. Y el partido de la segunda vuelta de la Liga, en el Palau el próximo día 10, cosas del destino. El equipo comenzó bien la temporada, ilusionando con su juego y su dominio, pero las lesiones de Reyes, Llull y Bullock rompieron el ritmo de compenetración de una plantilla nueva, en la que no todos los jugadores parecen implicados por igual. Se ficharon jugadores veteranos con calidad y curtidos en mil batallas, pero no todos han conseguido transmitir seguridad y adhesión a la causa. Y jóvenes con una gran proyección.

Después, las ideas y la dirección desde el banquillo de Messina tampoco son del todo entendidas por los aficionados. Ya es normal que algunos jugadores salgan a pista un par de minutos y no vuelvan a jugar en todo el partido, y que otros sólo hagan la rueda de calentamiento estando en perfectas condiciones físicas. Independientemente del partido, del rival y del resultado. El Real Madrid se despide un año más de Europa, esta vez de la forma más dolorosa posible, en Vistalegre y ante el Barcelona. Y con el último partido del ''top16'' ante el Maccabi, el que decidió el segundo puesto y, con ello el choque ante los azulgrana, en la memoria, porque pudo haber cambiado las cosas.

 

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