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El Madrid forzó el quinto partido gracias a un inconmensurable Ante Tomic

  • Real Madrid 80-62 Caja Laboral
Real Madrid 80-62 Caja Laboral
David Jorquera - Palacio Vistalegre David Jorquera - Palacio Vistalegre

El Real Madrid forzó el quinto partido de la serie de semifinales ante el Caja Laboral tras vencer en el cuatro encuentro de la serie (80-62). Un tremendo partidazo de Tomic (19 puntos, 14 rebotes) sirvió para que los de Messina pasaran por encima de los vascos y acabaran entre vítores de sus aficionados. El domingo, en Vitoria, quedará decidido el vencedor de la serie. Si los blancos vuelven a repetir juego tendrán la final mucho más cerca.

A buen seguro que Messina lo habrá repetido a lo largo de la temporada. Sin éxito en la mayoría de los casos pero por insistencia del italiano seguro que no ha sido. La salida es fundamental, especialmente en los partidos importantes. Por fin, en un gran partido en casa, el Real Madrid salió a tope desde el inicio. Con ganas de marcar territorio y con las uñas bien afiladas para marcarle la cara al Caja Laboral desde el primer segundo. Con Felipe Reyes cercando su corona en la línea de tres puntos y un Tomic colosal que, incluso, se permitió el lujo de sellar a Splitter, el Madrid tomaba la directa (11-2 min.3).

El buen arranque blanco en el campo se disparaba en cuanto a moral pues Splitter en un visto y no visto cometió dos faltas personales. Sin embargo, Ivanovic no le sacó del campo y, poco a poco, Caja Laboral comenzó a encomendarse a sus manos y maniobras bajo el aro para menguar la renta madridista. Incluso, a la finalización del primer periodo, los visitantes se marcharon arriba en el luminoso (24-26 min.10).

FICHA TÉCNICA.

REAL MADRID 80: Prigioni (5), Bullock (13), Velickovic (4), Reyes (12) y Tomic (19) --cinco inicial--;  Lavrinovic (5), Jaric (5), Van den Spiegel (-), Llull (3), Vidal (-) y Almond (-).

CAJA LABORAL 62: Huertas (5), Splitter (18), San Emeterio (5), Oleson (5) y Teletovic (5) --cinco inicial--; Ribas (2), Palacio (-), Golubovic (2), Herrmann (-), English (5) y Eliyahu (11).

PARCIALES: 24-26, 23-13, 17-17 y 16-6.

ÁRBITROS: F. De la Maza, J. L. Redondo y A. Conde. Sin eliminados.

PABELLÓN: Palacio de Vistalegre, 10.200 espectadores.

El partido empezaba a centrarse en un mano a mano entre Tomic y Splitter. El croata, que empezó a demostrar que sabe machacar aros con cierta violencia, le tomó el gustillo al juego de espaldas ante Splitter, amenazado por las personales. El brasileño, por su parte, también hacía sufrir al madridista en su punto más débil, la defensa. Así las cosas, Tomic bailaba en la zona vasca y se metía en 21 tantos de valoración al descanso (13 puntos, 8 rebotes) por los 14 de Splitter (10 puntos, 1 rebote). Sin embargo, no sólo de Tomic vivía el Madrid, ya que Bullock afinó la metralleta para sacarle brillo a la línea exterior madridista y abrir tanto la defensa del baskonia como el marcador (47-39 min.20).

Un último cuarto demoledor

Los blancos habían echado el colchón al partido. Una comodidad que le daban los dígitos que movían las riendas del partido y que se empezaban a mover al ritmo que el Madrid quería. El intercambio de canastas se convirtió en la tónica del choque, algo a lo que se apuntaban los blancos sin dudarlo. Un nuevo triple de Felipe Reyes puso al Madrid con dos dígitos de renta (52-41 min.22). El triunvirato Tomic-Reyes-Bullock agarró la mochila de la presión y se la cargaron sobre sus hombros. Con valentía. En Caja Laboral, sin embargo, sólo Splitter daba la cara, mientras que los Teletovic, Oleson o English naufragaban.

Todo parecía escrito por algún guionista de corazón blanco. Y es que el Madrid, poco a poco, fue abriendo un surco en el marcador. Uno de los ‘marginados’ de la temporada, Sergi Vidal, apretó un poco más las clavijas en defensa hasta el punto de dejar sin ideas a los vascos. Además, el catalán no se escondió en ataque y cumplió con lo que se le encomendó. Sobradamente. Las diferencias comenzaron a acercarse más a la veintena que a la decena. Un triple de Prigioni, cercano a los ocho metros, puso prácticamente la puntilla (74-58 min.34). Y eso que ese extraterrestre llamado Tomic siguió sumando puntos y rebotes con una facilidad y, sobre todo calidad, pasmosa. El croata demostró un día más que aquello del ‘Gasol del Este’ le viene dado más por el juego que por el físico. Tremendo. El Madrid acabó entre olés de sus aficionados y pidiendo las orejas y el rabo del Baskonia. Tendrá que ser en plaza ajena, la del Caja Laboral. El domingo, la solución a esta semifinal aunque con el extraterrestre del Este de su lado, el Madrid puede salir a hombros de Vitoria.

Fotografías: realmadrid.com

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