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El Madrid tiene una zona con problemas

  • El juego interior del equipo ha sufrido mucho en los últimos partidos
El juego interior del equipo ha sufrido mucho en los últimos partidos
Jaime de Carlos Jaime de Carlos

Esta temporada el Real Madrid de baloncesto ha realizado cuatro fichajes. De ellos, tres han sido para reforzar el juego exterior (Rudy Fernández, Carroll y Pocius), mientras que solo uno (Ibaka) ha fortalecido la zona del equipo. De hecho, la del congoleño ha sido una contratación temporal para suplir la baja por lesión del serbio Velickovic, por lo que aún no ha podido adaptarse al estilo de Laso.

Esto ha propiciado que el Madrid haya mejorado considerablemente su juego lejos de la canasta, pero que en lo relativo al juego interior esté pasando ciertos apuros ante rivales con pívots poderosos. No en vano, sus últimas dos derrotas en Euroliga pueden achacarse a la inferiodad de los blancos en el poste bajo, ya que los números al respecto son muy claros. Sumando los encuentros disputados ante el Maccabi de Tel Aviv (88-82) y el Partizán (80-79), los pívots merengues (Tomic, Begic e Ibaka) han sumado solo 20 puntos.

En cambio, los dos 'centers' rivales con los que se fajaron en estos encuentros les ganaron la partida de manera notoria. Así, el griego Schortsanitis acabó el partido en Israel con 16 puntos en 21 minutos, mientras que Perovic se 'merendó' a la zona madridista con 20 puntos en 32 minutos. De hecho, el balcánico anotó 16 puntos en la primera parte, mientras que en la segunda sólo logró 4. ¿El motivo? El equipo mejoró claramente en la defensa, incrementando su intensidad, especialmente en el tercer cuarto.

Especialmente preocupante está siendo el rendimiento reciente de Tomic. El croata fue nombrado como el mejor pívot de la ACB la temporada pasada y ahora con Laso ha bajado notablemente su aportación al equipo. El jugador ha pasado de promediar 9,9 puntos y 5,3 rebotes en 21 minutos de media en la Euroliga (2010/11) a hacer 4,3 puntos y 3 rebotes en menos de 12 minutos por partido en esta campaña. Uno de sus lastres es la falta de intimidación, por lo que Laso podría haber perdido su confianza en él en favor de su compañero Begic.

Por lo tanto, se trata de una cuestión que el cuerpo técnico debe plantearse seriamente, pues la solidez del Madrid como equipo se está esfumando por la avería que tiene en su zona. Quizás no sea una cuestión de calidad ni de talento, sino de intensidad. Y ahí es dónde debe incidir el técnico ahora que aún se está a tiempo.

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