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El Madrid grita ¡CAMPEONES!

  • Sergio Llull y Jaycee Carroll se merendaron al Barcelona en un auténtico partidazo de los blancos
Regal Barcelona 74-91 Real Madrid
Diego Vargas Diego Vargas

El Real Madrid se ha proclamado campeón de la Copa del Rey en el Palau al imponerse por un contundente 74-91 al Regal Barcelona. En un partido con un guión impensable a priori, los blancos han machacado a un Barcelona que partía como favorito pero que no ha podido con un Madrid sensacional en todos los aspectos.

El conjunto madridista se ha tomado cumplida venganza ante los culés en un partido que ha dominado desde el principio hasta el final, con una única pájara en el tercer cuarto que fue atajada de raíz por la fulgurante reacción de un Carroll que fue, junto a Sergio Llull, el mejor del partido. Entre ambos se merendaron a un Barcelona que no se encontró en todo el partido. Los jugadores azulgrana se vieron superados en todo: en defensa, en ataque, en intensidad, en efectividad... Superioridad absoluta de un Madrid que se convierte en el Rey de Copas del deporte de la canasta en España con 23 títulos por 22 de los azulgrana.

FC BARCELONA REGAL 74: Huertas (2), Eidson (5), Mickeal (10), Lorbek (15), Ndong (19) --cinco inicial--; Sada (-), Navarro (16), Vázquez (2), Wallace (-), Ingles (-) y Rabaseda (5).

REAL MADRID 91: Llull (23), Suárez (9), Singler (4), Tomic (2), Mirotic (9) --cinco inicial--; Sanz (-), Pocius (6), Reyes (2), Rodríguez (2), Velickovic (2), Begic (10) y Carroll (22).

PARCIALES: 17-22, 16-20, 23-22 y 18-26.

ÁRBITROS: Hierrezuelo, Pérez Pizarro y García González. Eliminaron a Ante Tomic en el Real Madrid.

PABELLÓN: Palau Sant Jordi, 15.128 espectadores

El partido comenzó con un ritmo infernal por parte de los madridistas, que fraguaron su triunfo desde el minuto 1. La intensidad defensiva fue una de las sorpresas en el partido, con Tomic y Begic dejando buenas sensaciones bajo los aros. La garra de ambos, que se emplearon en defensa como nunca, le costó un susto al equipo en forma de faltas. La amenaza de quedar mermados bajo los aros estuvo latente, pero el Madrid comenzó a escaparse en el marcador y a recuperar balones lejos de la zona con relativa facilidad.

Sergio Llull hizo de las suyas en ataque, culminando una actuación memorable que le valió nada menos que el MVP de la final: 23 puntos y cinco triples de siete intentos fueron sus credenciales. Secundado por Carroll y por Singler y Suárez, que especialmente en la primera mitad estuvieron inspiradísimos, el manorquín llevó a la victoria a un Madrid que sólo vio peligrar el resultado al comienzo del tercer cuarto. Fueron momentos de agobio cuando los azulgrana se colocaron a un punto, pero el cuadro merengue supo reaccionar a tiempo y devolver la ventaja a su lugar original.

Resultado justo que vale al madridismo para ver a su equipo levantando la Copa del Rey 19 años después, y nada menos que en el terreno del eterno rival. El madridismo puede gritar hoy, muy orgulloso, que somos ¡CAMPEONES!

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