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El Madrid se extravió camino del triunfo

  • Un cruel triple de Huertas en el último segundo hundió a un Madrid que mereció mejor premio
Barcelona 81-80 Real Madrid
Jaime de Carlos Jaime de Carlos

El Real Madrid perdió este martes el primer punto de la serie de la final de la Liga Endesa ACB al caer por 81-80 en el último segundo tras un triple de Huertas desde prácticamente 10 metros. Después de dominar los 35 minutos iniciales de partido, el equipo blanco pagó cara la pájara final y se dejó de manera sorprendente un triunfo que llegó a tener atado con 17 puntos de ventaja en el tercer cuarto.

 

 

Puede resultar paradójico, pero lo cierto es que la derrota fue tan injusta como merecida. Porque el Real Madrid tiró por la borda en cinco minutos todo el magnífico trabajo realizado durante gran parte del partido y lo hizo mostrando su peor cara. De poco sirvió que viéramos a una de las mejores versiones del equipo en la temporada, porque un pésimo final acabó con el partido y con una parte de las aspiraciones merengues de lograr el título.

Los blancos tuvieron un buen inicio cimentado en el trabajo en la pintura de Tomic y de Singler desde el perímetro (15-20, min.10). El Regal Barcelona no se encontraba a gusto en ningún momento, combinando un gran número de errores tanto en su juego interior como desde la línea de tres. Aún así, un triple de Lorbek colocaría la que sería la última ventaja culé hasta el último segundo de partido, con un 29-28 preludio de la avalancha de juego madridista.

Gracias a una defensa espectacular y al acierto en el aro barcelonista, los visitantes lograron coger unas diferencias que demostraban que los de Pablo Laso estaban en Barcelona para pelear seriamente por la ACB. Los blancos se iban con un 37-43 esperanzador al descanso y, lejos de cambiar, al regreso a la pista la tónica continuó siendo la misma. Un fulgurante parcial de 4-13 rompía definitivamente el partido (41-56) y desquiciaba a los catalanes, que se llevaban una técnica a su banquillo por protestar un lance del juego.

Pocas veces se había visto el Madrid en una de éstas en el Palau Blaugrana en los últimos años. Dominando con total firmeza, con un juego tan bueno en defensa y llevando el ritmo de encuentro en ataque. La máxima llegaba con el 43-60, merced a Jaycee Carroll, quien volvía a ser el de siempre tras estar desaparecido en las semifinales. Y eso que el Barcelona dominaba en el apartado del rebote defensivo, así como el Real Madrid llevaba perdidos bastantes más balones. Pero el acierto de cara al aro estaba siendo demoledor y los de Laso tenían el partido en el bolsillo.

Bajo esta tesitura, solo ellos podían perderlo. Y vaya si lo hicieron. Porque aunque en el cuarto cuarto empezaron demostrando que no estaban dispuestos a llevarse sobresaltos gracias a la magistral dirección de Sergio Rodríguez, todo cambió a falta de cinco minutos. Con 67-78 un triple de Lorbek llevó el miedo a los visitantes. De pronto, el Regal Barcelona volvía a estar ahí, por debajo de los diez puntos que son siempre una barrera psicológica. Y, a partir de ese momento, el aro del Barcelona se empezó a hacer minúsculo para el Real Madrid. El miedo a ganar se apoderó del Madrid y el propio equipo blanco dejó que el Barcelona creyera en la remontada. Cada ataque culé terminaba con final feliz, mientras que el equipo madrileño no encontraba la forma de anotar con Llull negado en la dirección.

Así, poco a poco los azulgranas se fueron acercando en el marcador y un triple de Navarro consumaba la igualada (78-78) a falta de un minuto por jugar.  A pesar de todo, Llull tuvo la oportunidad de anotar dos tiros libres y volvía a poner en ventaja a los suyos. De hecho, a continuación Navarro erraba un triple y dejaba la penúltima posesión en manos madridistas. Con 27 segundos por disputar, pelota y ventaja de 78-80.

Todo volvía a estar en el tejado merengue. El Barcelona tomaba la sorprendente decisión de dejar jugar, por lo que Llull se precipitaba y, en lugar de penetrar buscando la falta, probaba con un triple lejano. Balón al aro, rebote para Marcelinho Huertas y en tres segundos el brasileño atravesaba la cancha lo suficiente para lanzar un triple contra tablero desde diez metros que entraba poniendo el 81-80 definitivo. La suerte decidía el primer partido, aunque el Madrid era consciente de que había jugado con fuego y se había acabado por quemar. Por eso, ahora toca hacer trabajo de recuperación psicológica, porque se ha perdido la primera 'batalla' de manera cruel, pero la 'guerra' todavía está en disputa…

 

FC BARCELONA REGAL 81: Huertas (3), Eidson (6), Mickeal (17), Lorbek (18), Vázquez (3) --cinco inicial--; Sada (2), Navarro (21), Wallace (-), Ingles (2), Ndong (9).

REAL MADRID 80: Llull (11), Singler (11), Suárez (1), Velickovic (5), Tomic (16) --cinco inicial--; Pocius (-), Reyes (4), Mirotic (7), Rodríguez (7), Begic (-), Carroll (18).

PARCIALES: 15-20, 22-23, 17-23 y 27-14.

ÁRBITROS: Martín Bertrán, Redondo y García González. Sin eliminados.

PABELLÓN: Palau Blaugrana, 6.377 espectadores.
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