LA HISTORIA DEL NUMERO 10.
Lass ha hecho honor al diez que ha portado en el Real Madrid. El futbolsita francés está ya en la rampa de salida, desde la que puede tomar impulso el próximo mes de enero, y tampoco ha sido capaz de honrar ese dorsal. Desde que existe numeración fija en la Liga española, algo que se hizo obligatorio en la temporada 95-96, sólo seis jugadores han lucido ese dorsal en el Real Madrid. Y todo los antecesores de Lassana acabaron dejando el club blanco de mala manera, como parece que hará él.
El primer portador del dorsal fijo con el 10 a la espalda fue el danés Michael Laudrup. Procedente del Barcelona, Laudrup ayudó a conquistar la Liga de Valdano (temporada 94-95) aunque su estrella se fue extinguiendo en la siguiente, incluso fue apartado de la plantilla por decisión del entrenador, Jorge Valdano. A la finalización de su contrato, el 30 de junio de 1996, sólo dos temporadas de blanco, aceptó una oferta del Vissel Kobe japonés y abandonó el Bernabéu.
El dorsal lo heredó el holandés Clarence Seedorf, fichaje expreso de Fabio Capello en su primera etapa y que hizo una colosal campaña a las órdenes del italiano. Ganó la Liga esa temporada y fue una de las piedras angulares para la conquista de la Séptima, un año después. Sin embargo, un bajón de sus prestaciones y la elevada deuda económica que arrastraba el club obligaron a que fuera vendido en el mercado invernal de la temporada 99-00 al Inter.
Y entonces llegó Luis Figo, de la mano de Florentino. El portugués, 60 millones de euros más IVA, dejo muy tocado al Barcelona y el jugador se convirtió en toda una declaración de las intenciones de Pérez al frente del club. Sin embargo, y pese a dos primeras temporadas más que notables, el portugués acabó abandonando el club por la puerta de atrás al no ser renovado a la finalización de su contrato: el Inter. otra vez el Inter, fue su destino..
A Figo le reemplazo Robinho, quien llegó en loor de multitudes pero que en muy pocas ocasiones hizo honor a su fama. Tras un primer partido, en Cádiz, que marcó al madridismo, en muy pocas ocasiones reeditó la calidad mostrada en el Ramón de Carranza. Fundamental en la primera vuelta del último título liguero del Real Madrid, el brasileño sacó su lado más llorón para pedir aumento tras aumento de sueldo y acabó aceptando una oferta del Manchester City para convertirse allí "en el mejor futbolista del mundo".
Y cuando Robinho soltó el dorsal, éste lo heredó Wesley Sneijder, quien llevaba ya una temporada en el club con el 23 a la espalda y que había hecho una primera temporada más que notable. Sin embargo, una desdichada lesión en pretemporada, el peso del 10 y ciertos problemas extradeportivos hiceron que su rendimiento bajara muchos enteros durante esa temporada y fuera vendido... al Inter, claro.
Ahora el que está listo de papeles es Lass Diarra. Aterrizado en enero de 2009, cuajó unos primeros seis meses espectaculares y se metió a la afición blanca en el bolsillo... con un dorsal diferente al 10. El número lo heredó a la marcha de Sneijder y desde entonces ha sido más protagonista por extrañísimas lesiones que derivan en enfermedades comunes y por haberse dejado arrastrar por un una personalidad cuanto menos tortuosa. El 10, el maldito 10 del Real Madrid, también puede con él.