El Rostro de la pasion
Entre tanto fichaje, pretemporada, salida de jugadores, rumores, lesiones, fogueos, y culés bombardeando a DF, creo que nos hemos olvidado de algo importante, y no quiero postergar más este tema. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, en todo caso lo único que puedo hacer es compartir con ustedes las mías…
Para el futuro quedará como testigo mudo esta fotografía, que capta de principio a fin y en su máxima expresión, el dolor que solamente el amor por la vida puede dar, una vida profesional, una vida de entrega, el amor al trabajo, al éxito.
Michel Salgado tal vez tenga en su pasado vigués un cariño y apego a esa institución, pero a través del los años, del esfuerzo y de la honradez deportiva pagó con creces el madridismo que aprendió a adoptar como modo de vida, dio todo de si al equipo que durante anos creyó en él. Un perfecto idilio deportivo entre la institución y uno de sus miembros.
Congelado en el tiempo como testigo mudo del verdadero sentimiento madridista, esta fotografía nos recuerda el porque somos simpatizantes del mejor equipo del mundo: El Real Madrid.
Para Michel, el Real Madrid fue mas que un patrono, esta es su casa, sentimiento de pertenencia desarrollado durante una década que al momento de decir adiós no hace más que marcar ese día como uno de los más tristes de su historia. El fútbol es un trabajo dirán algunos, pero muy pocos tienen la dicha de trabajar en lo que aman, Michel es uno de los pocos favorecidos con el regalo de recibir un pago por hacer lo que ama, y esas lagrimas derramadas en su despedida son tributo de gratitud al club que le define hoy como quien es: uno de los baluartes recordados por una generación del Real Madrid, el escribir su nombre en la historia de este club no es atenuante suficiente para esconder su instinto madridista y darse cuenta que a partir de ese momento se aparta de la camiseta que tantas veces defendió, con sudor, con sangre, con gallardía, con pundonor y ese día con lágrimas.
Michel, el madridismo te recordara!, no por esta escena de dolor profundo sino por las alegrías que nos diste, no por tu retiro sino por las veces que estuviste ahí cuando el equipo te necesitó.
Se fue uno de los capitanes del equipo, uno de los que conoce en carne propia las alegrías que el fútbol da, un hombre que tuvo tanto amor al Real Madrid que estuvo dispuesto a dejar de lado las ambiciones de niño que a los 33 se guardan aún en lo mas oculto, que supo aceptar que aunque su cariño a la institución sea innegable, ya su hora había llegado y como muchos otros grandes de la historia madridista, tuvo que dar un paso al lado y dejar que otros cumplan su sueño, el que él ya vivió, el que construyó y el que atesorará por el resto de su vida como uno de los grandes éxitos profesionales que logró alcanzar.
Ojalá en un futuro los jugadores noveles sepan identificarse, al menos en la mitad, con este regalo que Michel nos da en su ultimo día como jugador del Real Madrid: el verdadero sentimiento de amor a la camiseta, y que Cristiano Ronaldo, Kaka, Benzema, Higuain, Ramos, Lass, Albiol, sepan identificarse en esta imagen, que en un futuro (gracias a Dios lejano) puedan decir, “aprendí de hombres como Raúl, Casillas, Guti y Salgado lo que es ser jugador del Real Madrid!!”
Michel, que la vida te traiga tatas alegrías como las que nos diste.
Hala Madrid!!