Raúl es demasiado Raúl para Mestalla
Nadie le ha regalado nada a Raúl. Ha sido su insaciable voracidad ante la portería contraria lo que le ha llevado a ganarse el respeto (casi) unánime del mundo del fútbol. Las cifras no mienten y dicen que Raúl ha disputado más partidos en Liga de Campeones que el Valencia en toda su historia (140 frente a 92, incluyendo los octavos de final con el Schalke 04), que ha ganado tres Champions, que fue máximo realizador en dos campañas, que es el máximo goleador en la historia de las competiciones europeas y que ha marcado al menos un tanto en cada una de las 15 ediciones en las que ha participado. Son algunos de sus números sólo en Liga de Campeones.
Sin embargo, la afición de un club de segunda fila como el Valencia Club de Fútbol, arremete contra el "7" del Madrid, del Schalke, de España y de Europa, con una saña animalesca promovida por la estupidez congénita de David Villa y, sobre todo, por el complejo de inferioridad que tienen hacia el Madrid, cuya mejor muestra fue el 3-0 de París de la Octava. También escuece todavía por allí el tema de Mijatovic, el de Mista y el de Tendillo. Incluso el mítico Kempes se ha soltado la lengua con unas declaraciones antimadridistas de auténtica risa. Parece que se le ha olvidado quién llevó a ese club periférico a obtener su mayor logro europeo hasta la fecha: la Recopa de 1971, cuando el entrenador del conjunto ché era un tal Alfredo Di Stéfano...
A lo largo de los años he asistido a partidos de toda índole en la práctica totalidad de estadios españoles y puedo asegurar que no existe una afición más desagradable, soez, protestona, maleducada, cacofónica y con menos cultura futbolística que la de Valencia (aquí incluyo a la del Levante). Y lo más gracioso de todo es que, con excepción del Madrid, insultan igual a sus propios jugadores que a los del equipo contrario. Lo dicho: Mestalla es un campo ridículo, aunque menos que el Nou Mestalla, claro...
Por supuesto, durante el partido Raúl se abrió pronto paso entre el estruendoso berrido levantino y en un pis-pas ridiculizó a la zaga valencianista, se deshizo del portero y realizó el portento: 51.000 bocas se cerraron a la vez y tragaron bilis hasta que les salió por los ojos y las orejas. De fondo, se escuchaba a los locutores de radio gritar al unísono: ¡Gol del Schalke 04! ¡Gooooooool de Raúl!