Matrix y los récords del Madrid
Es conmovedor el despiste de la maraña mediática creada en torno al fútbol español y dedicada a ensalzar las glorias del Barcelona y a poner palos en las ruedas de la trayectoria del Real Madrid. La kilométrica distancia con la realidad es ya tan insalvable que muchos parecen haberse instalado en una peculiar copia de Matrix, en un mundo ajeno a lo que ocurre realmente. Una pena. Hay quien insiste en la pérdida de imagen y valores del Madrid, en lo malvado que es Mourinho, en la escasa caballerosidad de unos jugadores que estarían siguiendo siempre las consignas maléficas de su entrenador (pese a que hace semanas se trataba de hacer ver que había brechas, camarillas y un ambiente insostenible, a ver si nos aclaramos).
En fin, todo el chau chau pasa por alto la evidencia de que el Real Madrid está firmando los mejores números de su historia en la Liga. Y que conste que ya lleva 31 conquistadas, por lo que algún mérito tendrán estas cifras y el fútbol de un equipo que ha osado hacer frente a la ley de lo políticamente correcto, al mejor Barça de la historia y a un entorno empeñado en denostar todo lo que sale de la casa blanca. Curiosamente, casi todos esos que se llenan la boca con críticas y especulaciones sobre la nefasta influencia del Madrid en la sociedad actual permanecieron callados cuando al frente del club blanco había personas que sí ensuciaban realmente la imagen de la entidad con unas actitudes que siguen siendo analizadas en los juzgados. Debía ser que en aquellos momentos no se estaba lastrando la proyección del Madrid. Curiosa forma de analizar la realidad.
El último mantra es el de hacer ver que los dos grandes, Madrid y Barcelona, reciben los mismos favores arbitrales y no deben quejarse de los jueces. Para ello, nada mejor que resaltar el error de Ayza Gámez al no señalar la mano de Pepe dentro del área de Getafe. Así, ya tenemos el guión de esa equivalencia en fallos favorables. Basta con olvidar el claro penalti de Cata a Cristiano o la falta de Torres a Ozil cuando el alemán se iba en solitario hacia la portería de Moyà para insistir en el guión. El problema es que no cuela esa historieta porque el Barcelona tiene detrás todos los Ovrebos, Starks, De Bleckheeres, Teixeiras o González al cuadrado de cuya alargada sombra no puede desligarse.
Además, durante los últimos duelos directos el Madrid fue perjudicado en las semifinales de Champions, en la Supercopa y en la vuelta copera. No, el único favorecido por la inercia de los tiempos es el Barça. Y el Madrid, pese a todo insiste en remar contra la corriente y sin apoyos. Ganará la Liga, irá a Cibeles y se mantendrán los cañones apuntados hacia la casa blanca, se insistirá en que todo se hace mal, en que hay camarillas y en mil chismes más. Hay tanta gente que vive bien en su Matrix y sin enterarse.
Jesus Alcaide.