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El Castilla sigue pagando caros sus errores

  • El filial blanco perdió ante el Almería tras un mal partido en el que no supo traducir en ocasiones su dominio
U.D. Almería 1-0 R.M. Castilla
Jaime de Carlos - La crónica Jaime de Carlos - La crónica

El Real Madrid Castilla cayó este sábado en su visita al Almería por la mínima (1-0). El filial blanco fue amo y señor del balón, pero no supo traducir este dominio en ocasiones claras para llevarse el choque. Un grave error en una salida de Jesús permitió que Ulloa marcara el tanto del partido en el ecuador de la primera parte, un lastre demasiado grande para un Madrid espeso y carente de ideas.

 

 

El partido empezó con un claro equilibrio en las fuerzas, con el Castilla intentando mantener la posesión del esférico y jugar con paciencia por bandas. Sin embargo, el Almería dejó claro desde el primer momento que su estilo pretende ser mucho más directo, pues a los dos minutos de encuentro Casquero mandó el primer aviso con un disparo lejano que se perdía cerca del palo. Un acercamiento que tendría respuesta en los visitantes cuatro minutos después, cuando Casado obligaba a Esteban a estirarse tras un mano a mano en el que había llegado algo forzado.

Veinte minutos duró el juego de tanteo, hasta que el Almería decidió pasar a la acción y empezó a hacer daño a los madrileños con un fútbol de contragolpe donde la movilidad de Charles y Ulloa volvía loca a la defensa madridista. Precisamente el argentino gozaría de una doble ocasión en el minuto 22, la primera gracias a un cabezazo que Jesús despejaba a córner cuando el balón se colaba por la escuadra. Sin embargo, en la siguiente jugada el portero merengue empañaría su acierto anterior al salir en falso chocando con un par de compañeros. El balón le quedaba muerto al propio Ulloa, que no temblaba ante la portería desprotegida y fusilaba la red para poner el 1-0.

El tanto no le cambió los planes al Castilla, que continuó elaborando juego con paciencia. Los de Alberto Toril buscaban una y otra vez las bandas con Jesé, Juanfran y Denis; aunque sin precisión ni profundidad. La defensa del Almería estaba bien posicionada y, para colmo, tiraba de experiencia al intentar provocar a Morata para encender a su público. Así, el Castilla ponía el juego, mientras que los andaluces se encargaban de las ocasiones.

En el minuto 32 Jesús salvaba el segundo del Almería tras un disparo a bocajarro de Charles. Sería la penúltima ocasión clara de los locales en la primera mitad, pues diez minutos después Aleix gozaría de una más que el guardapalos merengue atajaba sin problemas. Con 1-0 se llevaba al descanso y Toril estaba en la obligación de insertar alguna variación para electrizar al filial blanco. Denis se quedaba en la caseta y entraba en su lugar Borja García, uno de los fichajes de la temporada.

La segunda parte comenzó con el mismo guión: con el Castilla dominando el centro del campo de manera plomiza y el Almería yendo al grano gracias a un disparo alto de Charles. El filial merengue seguía siendo amo y señor del balón, mientras que los rojiblancos esperaban en su campo con orden la oportunidad de dar el zarpazo definitivo. De hecho, éste estuvo a punto de llegar en un cabezazo que Ñíguez marraba en la misma boca de gol.

La falta de ideas del Castilla era alarmante, pues el equipo abusaba una y otra vez de las internadas de Juanfran por la banda derecha. Una táctica estéril, porque los de Toril no eran capaces de arañar ni un solo remate claro. Como mucho lograban un puñado de faltas lejanas que colgaba al área sin suerte. Su futuro en el partido dependía de un acierto puntual en una jugada aislada y la expulsión de Pellerano por doble amarilla a 12 minutos para el final facilitaba algo más la tarea.

Pero ni por esas, porque el equipo se veía incapaz de abrirse hueco entre la defensa numantina del Almería. Un lanzamiento de falta de Mosquera que se perdía rozando la escuadra de Esteban ponía el punto final a un partido para olvidar que debe dejar un par de lecturas interesantes. La primera y fundamental, que el equipo está aprendiendo por las malas que los errores se pagan caro en Segunda. Y la segunda, que hay un problema de pegada que Toril deberá intentar corregir con prontitud si no quiere sufrir más de la cuenta a final de temporada.

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