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Manotazo del Castilla al Villarreal

  • El filial blanco abusó de los castellonenses y se llevó el partido con un espectacular 5-0. Hugo grandes golazos, como los de Morata y Mosquera.
Real Madrid Castilla 5-0 Villarreal
David Jorquera - La Crónica David Jorquera - La Crónica

Si al Villarreal le hubieran dicho que echara la vista adelante hace un año y se imaginara jugando en Madrid en enero del 2013, cerca del cien por cien hubiera dicho que su rival era el Real Madrid. Sí y no. Efectivamente, hoy los amarillos jugaban contra el Real Madrid, pero ante su filial, el Castilla. Cuestión del destino. O tal vez no tanto.

Sea como fuere, lo cierto es que la primera parte del Castilla fue la del joven sin respeto al mayor. Ver a chavales como Morata, Denis o Jesé medirse en carrera a otros como Javi Venta, Senna o Cani parecía un viaje en el tiempo con final infeliz para los castellonenses. De hecho, sólo necesito el Castilla 38 segundos para meterle el miedo en el cuerpo al equipo visitante. Denis volvió loca a la zaga del Villarreal y su centro desde la izquierda lo remató Morata al primer toque. Sin embargo, ahí estaba Juan Carlos para evitar el tempranero tanto de los merengues.

El primer impacto del Castilla en los guantes locales propició la reacción del Villarreal. Una gran jugada de Pereira, en la que dejó por el camino a tres jugadores del Castilla, sólo pudo ser frenada por la rodilla salvadora de Tomás Mejías, hoy portero titular del filial merengue.

Los dos amagos de gol se quedaron en eso, simple cosquilleo. Sin embargo, Morata se iba a hacer con la patente de mejor gol de la jornada. El delantero controló el balón dentro del área, se lo puso en su pierna menos buena, la izquierda, y dibujó una parábola perfecta para encontrarse entre el poste, el guante de Juan Carlos y besar la red. Todo un golazo. De mucha clase. El Villarreal acusó el golpe. Apenas pudo levantarse. Y menos aun cuando Denis decidió romper con un gran regate a Javi Venta, cuando el descanso ya acechaba, para asistir a la llegada desde atrás de Borja, que sólo tuvo que empujar el 2-0. Al intermedio, el botín del Castilla tenía color amarillo. Puro oro.

Se esperaba que un equipo con el empaque del Villarreal pudiera dar más problemas en el segundo acto, aunque sólo fuera por orgullo. Nada de nada. El partido estaba donde lo quería tener el Castilla, controlado, sin pasar agobios. Unos ingredientes que eran de manjar para que en cuanto que los amarillos estiraran líneas definitivamente fueran devorados por cualquiera de los galgos con los que cuenta el primer filial del conjunto blanco.

Ficha técnica:

Real Madrid Castilla 5: Mejías, Juanfran, Iván, Mateos, Casado, Mosquera, Álex (Plano 78’), Denis, Borja (Omar 67’), Jesé (Quini 76’) y Morata

Villarreal 0: Juan Carlos; Venta, Mellberg, Pablo Iñiguez, Oriol; Bruno, Senna (Moi 67’), Cani (Farinós 67’), Trigueros; Pereira y Gerard Moreno (Pandiani 56’)

Goles:  1-0 Morata (18’), 2-0 Borja (45’), 3-0 Mosquera (73’), 4-0 Jesé (75’), 5-0 Denis (77’)

Árbitro: Arias López. Amonestó a Bruno, Álex, Mateos, Jesé, Iván

Estadio: Alfredo Di Stéfano (3.000 espectadores)

Eso sí, antes de que la estampida de Jesé y Denis pusiera en evidencia a Marcelino en su primer partido como entrenador amarillo, el gol de la verdadera tranquilidad lo hizo Pedro Mosquera, capitán del filial ante la ausencia de Nacho. El gallego enfiló la portería desde fuera del área y se sacó un misil que se coló por toda la escuadra. No había reflote posible para el Villarreal.

Todo ello fue antes de que la manita se instalara en el luminoso del Di Stéfano. Y no lo digo por la que le pitaron a Jesé, que le costó la amarilla, la quinta de la temporada, y que le hará perderse en principio el clásico ante el Barcelona B de la próxima semana. La lógica invita a pensar que el Madrid recurrirá y que la sanción podría no producirse. Aunque el fútbol no entiende de adjetivos.

Con Jesé mosqueado tras haber recibido una amarilla que él pensaba no merecer, el filial se sacó una contra de cuchillo con el propio canario metiendo el afilador hasta el fondo. O lo que es lo mismo, cruzando el balón sobre Juan Carlos tras un buen pase al hueco de Denis. Un Denis que sería protagonista poco después (los tres goles del segundo acto llegaron en cuatro minutos) al empujar a la red un servicio desde la derecha de Quini para redondear una noche fría y que terminó siendo lluviosa de agua y de goles. Y todo se quedó en casa. Volvió el mejor Castilla.

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