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Así ha evolucionado Gareth Bale en su juego

  • Repasamos los cambios de posición del futbolista del Real Madrid
Repasamos los cambios de posición del futbolista a lo largo de su carrera
 Alejandro Albaladejo Alejandro Albaladejo

Gareth Bale siempre tuvo claro que él quería ser un jugador de ataque. A pesar de que sus años en el fútbol base y sus primeras temporadas como profesional jugó de lateral izquierdo, siempre tuvo un potencial ofensivo fuera de lo común. Con el paso de los años lo ha ido desarrollando y perfeccionándolo hasta convertirse en lo que es actualmente, uno de los mejores jugadores del mundo.

El Gareth Bale que debutó en el año 2006 en el Soupthamton, es muy distinto al Gareth Bale del Real Madrid. En todos los sentidos. Aquel niño de 16 años que empezaba a destacar como lateral izquierdo, más allá que por su velocidad o su capacidad defensiva, Bale sorprendía por su facilidad a la hora de golpear el balón. Tenía un cañón en la pierna izquierda. En aquella época era muy pronto para juzgar su influencia en el juego. Era muy joven y su rol no era el de echarse el equipo a la espalda, aunque con tan solo 17 años disputó 39 partidos en la segunda división inglesa y anotó cinco goles. Cifra más que respetable para un lateral izquierdo debutante.

Aunque jugó en segunda, el Tottenham vio en él un proyecto de jugador descomunal y lo fichó. En su primera temporada le costó mucho entrar en el equipo, era muy joven y por delante tenía gente que por aquel entonces era superior a él. Lateral izquierdo de largo recorrido, que se sumaba al ataque con mucha facilidad y que le daba al juego ofensivo del conjunto de Londres multitud de posibilidades. Con la llegada de Harry Redknapp en el año 2008, la influencia del galés en el equipo aumentó considerablemente. El técnico inglés decidió que abandonara el lateral izquierdo para que adelantara su posición unos metros y empezó a colocarlo de interior, a partir de este momento el nivel de Bale comenzó a subir como la espuma.

No fue hasta el tercer año de Gareth Bale en el Tottenham cuando empezó a ofrecer un rendimiento superior. Ya en una posición que le agradaba más, la de interior, la Premier empezó a darse cuenta de que estábamos ante un jugador diferente. Terminó el año con 34 partidos jugados, tres goles y 11 asistencias. El 'experimento' de que jugara de interior parecía que había funcionado. No fue indiscutible, pero las sensaciones eran muy positivas.

Gareth Bale en su etapa en el Tottenham



Seguramente la temporada 2010-2011 es el curso más importante en la carrera deportiva de Gareth Bale. Asentado en el equipo titular, fue el año en el que el 'expresso de Cardiff' se dio a conocer a todo el mundo con su partido ante el Inter de Milán. Hatt-trick en San Siro en un partido que los ingleses perdieron por 4-3. El resultado fue lo de menos estábamos ante el nacimiento de una nueva estrella. Terminó la campaña siendo el líder del conjunto británico, con apenas 21 años, con 11 goles y 11 asistencias. La capacidad goleadora de Gareth se multiplicó considerablemente. Se había convertido en un futbolista total, capaz de abarcar mucho terreno sobre el campo y con facilidad a la hora de marcar.

Con la llegada de André Villas Boas, el juego de Gareth Bale dio otro giro. El técnico portugués lo quitó de la banda para situarlo como segundo punta. El galés seguía siendo ese muchacho delgado, con un cañón en la pierna izquierda, pero se había convertido en el jefe de los 'Spurs'. Desde esa posición de mediapunta, Bale anotó la friolera de 26 tantos y dio 15 pases de gol. Una barbaridad para un jugador que comenzó, seis años antes, como lateral. Como curiosidad, Bale optó por cambiarse el dorsal. No quería llevar más el '3' para que no le relacionaran como lateral izquierdo y se puso el '11', un número más adecuado a su nueva posición en el campo

Su explosión como jugador le valió para fichar por el Real Madrid. Aqui es donde hemos visto el otro cambio de Gareth Bale, el físico. Llegó al Santiago Bernabéu muy delgado, lo que le permitía ser un jugador muy veloz, pero en el club blanco han sabido dotar al galés de una mayor masa muscular sin que se vea perjudicada su velocidad. En sus dos primeros años de blanco, Carlo Ancelotti lo devolvió a la banda, la derecha, y se notaba que en esa posición sufría. Ahora, con Rafa Benítez ha vuelto a la posición en la que se destapó como un crack, la de mediapunta.

Es el heredero natural de Cristiano Ronaldo para cuando el crack portugués decida abdicar. Muchos los quieren enfrentar, pero lo cierto es que Bale es admirador del actual Balón de Oro e intenta fijarse en él para mejorar, valga como ejemplo la forma que tiene de tirar las faltas, muy parecida a la del luso.

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