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Ricardo Carvalho: 'El Jefe' como extensión de José Mourinho sobre el rectángulo de juego

  • Un vistazo a la trayectoria del central luso
DC repasa la carrera de algunos de los mejores jugadores madridistas de la plantilla actual
Carlos Carrasco-El reportaje  Carlos Carrasco-El reportaje

Con apenas 20 años Ricardo Carvalho debuta con la camiseta del Oporto. Se trata de un defensa central muy prometedor que ya ha asombrado en las categorías inferiores del club de sus amores. Es fuerte, rápido y casi siempre se encuentra bien colocado sobre el césped. Tiene un defecto. Aún está demasiado ‘verde' y necesitará foguearse. El Oporto es un club con demasiada exigencia y si al chico se le presiona, se puede quedar en una mera promesa. Los técnicos lusos llegan a la conclusión de que será mejor que juegue en otro equipo. Estos son los inicios de un futbolista que primero fue un defensa muy codiciado y que, con el paso de los años se convirtió en el ‘jefe' del vestuario blanco.

Pero volvamos a 1999. El modesto Vitoria de Setubal parece ser su destino. En el clubde la cidad en la que curiosamente nació su amigo y mentor José Mourinho, un joven Carvalho comienza a despuntar. Tiene oficio, va bien al corte y con el paso de los partidos se convierte en uno de los zagueros más prometedores de su país.

En apenas 25 partidos es capaz de ganarse el respeto de los delanteros rivales y de despertar el interés del modesto Alverca. Allí tampoco defrauda y juega habitualmente participando en 29 partidos y anotando un tanto. Finalmente, termina su exilio y en la 2001-2002 regresa al Oporto. El joven Ricardo cuenta con la confianza del técnico pero el equipo no carbura. Octavio Machado es incapaz de hacerse con las riendas del club y es sustituido por Mourinho mediada la temporada.

Ricardo Carvalho con Portugal

Mou le convierte en estrella

Con Mou todo cambia. El técnico de Setubal ve en Carvalho una prolongación suya sobre el césped y el joven futbolista se hace con las riendas de la zaga. El nuevo entrenador no defrauda y en quince partidos logra once victorias y consigue que el equipo termine tercero. Desde el principio supo que Carvalho iba a ser su hombre de confianza para la defensa. La siguiente temporada, sin embargo, no es la suya y se tiene que conformar con 18 partidos, pese a que su equipo se hace con el campeonato de Liga.

Al año siguiente , El Oporto, Mourinho y Carvalho asombran en Portugal y en Europa ganando la Liga y la Champions. Todo son elogios, Ricardo es clave en el esquema del campeón europeo. Lo tiene todo. Colocación, velocidad, sentido de la anticipación, ambición... Los grandes del viejo continente se lo rifan. Y entre esos pretendientes también está el Real Madrid.

En 2003 Carvalho aparece en todas las quinielas para reforzar la zaga madridista. Por edad, trayectoria y futuro es el central deseado. Además, debuta con el combinado luso y se convierte en uno de los líderes de su generación. Después de algunos contactos, las negociaciones son infructuosas y Carvalho decide firmar por el Chelsea de su mentor Mourinho.

A cambio de la nada despreciable cifra de 30 millones de euros. Carvalho firma por los ‘blues' y se consagra. En Inglaterra gana la Premier League y todos son parabienes para el ya considerado como uno de los mejores defensas centrales del mundo.

Pero no todo sería de color de rosa. Surge un malentendido entre Carvalho y Mou que acaba con el entrenador luso criticando su actitud y sus decisiones acaba con el futbolista en la grada durante varios partidos, Éste hecho, sumado a la derrota de Portugal en la final de la Eurocopa en verano, pone a Carvalho en una situación difícil.


Carvalho y Mouriniho

Como los grandes, vuelve a sobreponerse y recupera la confianza de Mou. A partir de entonces. apenas han existido fisuras entre ambos. Ya de nuevo es un fijo en la defensa del conjunto londinense y finaliza su segunda temporada en Inglaterra completando 24 partidos.

De la mano de Mou y, aún no siendo titular en muchos partidos, Carvalho es junto a Terry un habitual en la defensa del Chelsea. Tres Premier League, tres FA Cup, dos Football League y una Community Shield visten su palmarés en la Premier. Si bien, ni siquiera con mourinho al frente el chelsea es capaz de ganar la Copa de Europa, el gran sueño de Abramovich. En septiembre de 2007, Mou abandonaría el Chelsea, pero su pipilo permanece en Londres.

Allí, en 2008, el Chelsea pierde la Champions en lo que el propio Carvalho calificaría como uno de los peores momentos de su carrera deportiva. Tras la marcha del preparador de Setubal, la carrera del ex del Oporto parece estancada. Ya sobrepasa la treintena y parece que sus mejores años ya han pasado. En ese momento, desconocía que le esperaba un último tren.

El fichaje de una vieja ambición madridista

La llegada de José Mourinho a la casa blanca revitaliza el planeta fútbol. El Madrid es la sensación del mercado y Florentino Pérez no escatima esfuerzos para llevar al conjunto blanco a lo más alto. Di María, Özil y Khedira llegan para contentar al ex del Inter, que sigue pensando que le hace falta un refuerzo en la zaga.

Se habla de Maicon, pero su precio prohibitivo y la confianza del club en Sergio Ramos enfrían el interés. No obstante, hay un tapado. Un hombre de ‘Mou' que parece estar dando sus últimas gotas de fútbol en un Chelsea apático: Se llama Ricardo Carvalho.

En una operación relámpago llega a la capital de España a cambio de ocho millones de euros. Nadie cree conveniente su fichaje porque piensan que es un capricho del entrenador. Nada más lejos de la realidad. En su primera temporada convence en la defensa blanca, se complementa a la perfección con Pepe y calla bocas jugando 32 encuentros y marcando tres goles . Carvalho se convierte, por fin en ‘El Jefe' de la defensa madridista.

De momento, su segunda temporada tiene luces y sombras. Se le ve más lento y la lumbalgia le ha mantenido apartado de los terrenos de juego. La polémica con Paulo Bento en Portugal también le ha afectado y los últimos partidos de Ramos de central parecen comprometer su titularidad. Pero Mourinho no duda de él, porque acaba de anunciar su renovación hasta 2013. Sin discusión, sigue siendo importante.


Ricardo Carvalho
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