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La undécima Liga del Real Madrid

  • DC rememora los 31 campeonatos de Liga ganados por el conjunto blanco
Carlos Carrasco- El reportaje
Carlos Carrasco- El reportaje Carlos Carrasco- El reportaje

El dominio del conjunto blanco en el campeonato doméstico  a comienzos de la década de los 60 era impensable, pero dos hombres lo cambiaron todo. El primero, Don Santiago Bernabéu, un pionero, un adelantado a su tiempo que supo ver oportunidades donde otros observaban despilfarros y que comprendió que llevar a su club a los mejores del mundo era la mejor forma de crecer. Y uno de esos futbolistas era Alfredo Di Stéfano, la llave, la punta de lanza de una leyenda que vivía en el verano de de 1964 un momento complicado.

Decimos esto porque ‘La Saeta' ya no estaba en el equipo. Se había marchado al Espanyol al ver que se quedaba sin sitio en una plantilla merengue en la que la pujanza de los más jóvenes era cada vez mayor.

Los ye-yés tenían cada vez más peso específico en el equipo. Ramón Moreno Grosso era un delantero de 21 años que la temporada anterior había sido cedido al Atlético de Madrid. Ahora tenía el reto de cubrir la baja de Di Stéfano, acompañando a Amancio en la delantera.

Ese verano también supondría la llegada de otro histórico del madridismo que lideraría a la escuadra merengue a las cotas más altas. José Martínez ‘Pirri' fichó por el Real Madrid procedente del Granada con la responsabilidad de ser la ‘manija' del equipo. Y no se puede decir que le fueran más las cosas, pues permaneció en el conjunto blanco 16 temporadas hasta abandonar el club en 1980.

El tercer ‘ye-ye' en incorporarse sería Manuel Sanchís, padre. Un prometedor defensa del Valladolid que también marcaría época y que sería el pionero de una excepcional saga de futbolistas con mucha historia en el Real Madrid. A petición de Miguel Muñoz, también se fichó a Delio Morollón,quien sólo permaneció un año en el equipo.

En el apartado de bajas, además de la ya mencionada de Di Stéfano, destacó la salida de Vicente , un gran portero que conquistó el Trofeo Zamora en varias ocasiones.

Así con la mezcla de ilustres veteranos como Gento, Puskas y Santamaría, bien aliñados con la ‘savia nueva' de hombres como Pirri, Sanchís, Grosso o Serena , el equipo madridista destacaría una vez más por su tremenda solidez defensiva. De hecho, en las 30 jornadasde Liga únicamente encajó 18 goles. En la parcela goleadora , Grosso se encargó de representar al equipo con unas estimables 17 ‘dianas'. Ferenc Puskas mantuvo el tipo con 11 goles. El Real Madrid se mantuvo líder del campeonato durante 19 jornadas y jamás se bajó del tercer puesto.


El rival de turno sería un Atlético de Madrid muy sólido que tenía en hombres como Luis Aragonés o Ufarte a sus principales argumentos. No fue un contrario sencillo, siempre estaba dispuesto a aprovechar un tropiezo del Real Madrid y en el cruce de octavos de final de la Copa del Rey de ese año vencieron a los madridistas.

El Real Madrid no pudo alcanzar el sueño del doblete Liga-Copa de Europa. Los merengues acusaron la falta de experiencia en los cuartos de final ante el Benfica de Eusebio. Los portugueses les endosaron un imponente 5-1 en su estadio que fue imposible de remontar en Chamartín.

Pero si hablamos de la Liga la trayectoria del Real Madrid fue impecable. El campeonato 1964-65 sería su quinto campeonato doméstico. Con veteranos y noveles. Con un equipo en ciernes, que aún no había dado lo mejor de sí, Miguel Muñoz y los suyos alcanzaron un hito muy complicado de repetir.

Las estrellas: Grosso y Pirri

Dos jovenes jugadores, sendos ‘diamantes' por pulir. Que un jugador como Grosso se haga con la titularidad en todo un Real Madrid cubriendo la baja de Alfredo Di stéfano y no sólo cubra el expediente sino que sea capaz de marcar 17 goles es todo un logro. Grosso no era ‘La Saeta', pero tampoco se les debe comparar. Y el primer año de Grosso como integrante de pleno de la primera plantilla merengue merece, como mínimo, el calificativo de excelente.


Por otro lado Pepe ‘Pirri' mostró enseguida su madera de líder. Era un todocampista que se multiplicaba en todas las áreas del campo y el auténtico catalizador del juego madridista. Rápido, intenso y luchador. Estaba destinado a marcar una época.

El partido: Atlético de Madrid- Real Madrid (0-1)

Por encima de la goleada por 4-1 al Barcelona (con tres tantos de Amancio y uno de Puskas). el partido decisivo de ese año se jugó en ‘El Metropolitano'. El equipo vecino era el principal contendiente madridista en la lucha por la Liga. Grosso fue el encargado de firmar el solitario gol de la victoria. Luego, los ‘colchoneros se tomarían venganza en la segunda vuelta , pero como se suele decir "lo comido por lo servido" y unas últimas jornadas impecables de los de Muñoz les bastó para alcanzar el título.


Clasificación extraída de Wikipedia

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