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¿Es esta la conspiración arbitral que denuncia el Barcelona?

  • Messi provocó de forma lamentable el segundo penalti del partido ante el Levante
Messi provocó de forma lamentable el segundo penalti del partido ante el Levante
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El barcelonismo lleva ya un mes de campaña victimista. Los culés se han propuesto meterle presión al estamento arbitral desde el primer día de Liga, de forma que los colegiados se lo piensen muy bien a la hora de pitarles en el campo. Su estrategia es insinuar la existencia de una 'mano blanca' supuestamente favorable a los intereses del Real Madrid y preocupada por hacerles la vida imposible en cada partido.

La premisa 'filosófica' que originó sus argumentos viene de las declaraciones que Simeone pronunció en verano. En ellas el argentino aseguraba que veía la Liga "peligrosamente preparada" para que la ganara el Real Madrid tras sólo haber conquistado un título de los últimos siete que se habían disputado. Así, el barcelonismo recogió el guante del atlético e inició una auténtica campaña de presión sobre los colegiados, la cual se ha ido intensificando con el paso de las jornadas. Para ello su estrategia es clara: denunciar cualquier jugada en la que el Real Madrid sea beneficiado por los arbitrajes y clamar por cada acción en la que los culés sean perjudicados.

En consecuencia, tras cuatro jornadas el madridismo ya ha tenido que aguantar un buen número de 'lloros' culés. Que si Mateu les perjudicó en el Calderón, que si Vicandi no vio una mano de Marcelo en Cornellà, que si el Granada marcó un gol en el Bernabéu en posición legal... Mucha palabrería vacía que, por supuesto, obvia todas las 'ayuditas' arbitrales que están recibiendo los suyos en esta Liga. Como el increíble penalti que le pitaron a Suárez en la primera jornada en San Mamés o el piscinazo de Messi que el colegiado marcó ayer como penalti en el Barcelona-Levante.

Como se puede apreciar en la jugada el argentino se tiró patéticamente cuando sintió el contacto de su rival. Feddal le tocó con normalidad en un acción que solo se puede considerar como puro fútbol. Sin embargo, el 'crack' culé se dejó caer de forma vergonzosa para engañar al árbitro, algo que acabó consiguiendo. Aunque ya se sabe lo que se suele decir: 'penalti que no es, penalti que se falla'. Y al igual que ocurriera en Bilbao, el argentino volvió a errar la pena máxima para que se consumara la justicia 'divina'. Aunque la imagen del injusto penalti quedó ahí, para todas las videotecas, y para escarnio del barcelonismo que defiende las teorías conspiranoicas.

 

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