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Ya hay otro Real campeón

  • El Salt Lake ganó al Galaxy de Beckham en penaltis
En Estados Unidos
Defensa Central Defensa Central

El Real Salt Lake se proclamó nuevo campeón de la Liga Profesional de Fútbol de Estados Unidos (MLS) al vencer en la séptima ronda de penaltis (5-4) al Galaxy de Los Ángeles después de haber concluido el tiempo reglamentario y la prórroga con empate a (1-1). El gran héroe del partido fue el veterano portero Nick Rimando, de 30 años, que paró dos penaltis (Jovan Kirovski y Edson Buddle), para ser nombrado Jugador Más Valioso (MVP) y darle al Real Salt Lake, el equipo que llegó como octavo y último clasificado a la fase final, el primer título de su historia.

También fue decisivo el defensa Robbie Russell, autor del quinto y definitivo penalti,al batir por bajo y pegado al poste derecho al arquero suplente del Galaxy, Josh Saunders, que salió al minuto 66 para sustituir al jamaiquino Donovan Ricketts, lesionado en una mano cuando evitó un remate de gol del delantero Robbie Findley. Antes por el Real Salt Lake habían marcado, Clint Mathis, Findley, Ned Grabavoy y Chris Wingert, mientras que fallaron Kyle Beckerman y Andy Williams, con sendas paradas de Saunders. Los jugadores que marcaron por el Galaxy fueron David Beckham, Gregg Berhalter, Mike Maggee y Chris Klein. Los fallos llegaron por parte de Kirovski, Buddle y Landon Donovan, que lo tiro fuera.

LOS GALAXY SE PUSIERON POR DELANTE

Aunque el Galaxy se puso por delante en el marcador cuando se cumplía el minuto 41 de la primera parte, con la mejor jugada que realizó durante todo el partido, nunca pudo con la fuerza física del Real Salt Lake. Beckham dio un pase por la banda derecha para que Donovan centrase y Magee que siguió la jugada sólo tuvo que tocar con la pierna izquierda el balón para que superase a Rimando por bajo y pegado al poste derecho que cubría. El gol no desanimo al Real Salt Lake y en la segunda parte comenzó a ser el dueño absoluto del partido para tener el premio de su dominio en el minuto 64 cuando Findley, un ratón del área, ex goleador del Galaxy, recogió un rechace suelto de la defensa del equipo angelino para rematar por bajo y superar a Ricketts.

A partir de ese momento, la baja posterior del arquero internacional jamaiquino y la entrada del argentino Fabian Espindola iban a ser dos factores decisivos para que el Real Salt Lake, contra todos los pronósticos, se proclamase nuevo campeón de la MLS. Espindola le dio nueva vida al Real Salt Lake con su entrada al minuto 75 por Yura Movsisyan, que había estado desafortunado en los remates a puerta. El delantero Findley, autor del gol del empate del Real Salt Lake, tuvo dos claras oportunidades de haber podido conseguir el segundo en el tiempo de prórroga. Mientras que el Galaxy se perdió por completo al no tener ningún control del balón en el centro del campo, con Beckham fundido físicamente, y Donovan, sin apoyo, y con muy poca inspiración individual ante una defensa sólida del Real Salt Lake.

BECKHAM ACABÓ AGOTADO, AL IGUAL QUE EL RESTO DE SU EQUIPO

Ante este panorama, el gran derrotado individual iba a ser Donovan, capitán del Galaxy, MVP de la liga y máximo goleador de la selección de Estados Unidos, que falló su tiro penal al lanzarlo por arriba del arco defendido por Rimando. La otra estrella del Galaxy, el inglés David Beckham, inició la ronda de penaltis con gol, pero durante el partido nunca fue factor decisivo para su equipo, que buscaba el tercer título de liga en su historia y el primero con el ex jugador del Real Madrid. Beckham, que pudo haber jugado su último partido con el Galaxy, acabo completamente agotado, y al concluir el tiempo reglamentario se le vio como tenía en la boca un inhalador que le ayudase a recuperar mejor la respiración.

Era la imagen de un Galaxy que quería y no podía superar a un rival que no aportó nada especial con su fútbol, pero que gracias a su fuerza física y un arquero inspirado consiguió convertirse en el campeón inesperado ante 46.011 espectadores que llenaron el Qwest Field de Seattle. El Galaxy, que buscaba su tercer título de la MLS, el último lo consiguió en el 2005, se quedó a las puertas y su entrenador Bruce Arena, perdió por primera vez un partido de la final de liga en el que un equipo suyo ha disputado

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