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¡Vamos Madrid, sólo queda un tropezón!

  • Espanyol 0-0 FC.Barcelona
Espanyol 0-0 FC.Barcelona
I.L. I.L.

El Barcelona consuma su primer tropiezo en la recta final del campeonato ante un Espanyol que bien podría haberse llevado más del derbi catalán. Los pericos supieron ahogar a un conjunto catalán que fue infinitamente inferior, y aún así desperdiciaron cuatro ocasiones clarísimas en la primera mitad que bien podrían haberle dado la victoria final. Álves fue expulsado (por fin) por doble amarilla, la segunda en una acción tonta del brasileño que fue lo que cortó las alas en la segunda mitad de un impotente Barcelona que no tiró a puerta en todo el partido. Ahora le toca al Madrid recoger el guante que le han lanzado los hombres de Pochettino.

 

Hace apenas una semana, el Barcelona parecía un gigante alzado al primer puesto de la clasificación. Sin embargo, ese mismo equipo al que todo el mundo vanagloria constantemente fue una caricatura de sí mismo hoy en el estadio de Cornellá-El Prat en el choque ante el Espanyol. Y es que los hombres de Mauricio Pochettino fueron los únicos que comparecieron. ¿Que dónde estaban los de azul y grana? Pues sobre el verde, pero como si se tratara de un picnic y con ellos no fuera la cosa, porque si alguien fue el que llevó el peligro en la primera parte fue el Espanyol, que recordemos era el duodécimo clasificado de la Liga y le robó dos puntos al todopoderoso conjunto culé.

FICHA TÉCNICA:

RCD Espanyol 0: Kameni; Chica, Pareja, Víctor Ruiz, Dídac Vilà; Baena, Forlín; Callejón (Ben Sahar, m. 85), Verdú (Iván Alonso, m.78), Luis García; y Osvaldo.

FC Barcelona 0: Valdés, Alves, Piqué, Milito (Henry, m.57), Puyol, Touré (Keita, m.57), Busquets, Pedro (Ibrahimovic, m.82), Maxwell, Xavi y Messi.

Árbitro: Undiano Mallenco (Col. Navarro). Mostró cartulina amarilla a Osvaldo (m. 7), Luis García (m. 22), Alves (m.25), Milito (m.32), Baena (m.63) y a Keita (m.82). Expulsó a Alves (m.62), por doble amonestación.

Incidencias: 39.263 espectadores presenciaron el encuentro en el estadio de Cornellà-El Prat, en partido correspondiente a la trigésima tercera jornada de Primera División.

Hasta cuatro clarísimas ocasiones tuvieron los pericos en los primeros cuarenta y cinco minutos mientras que lo único destacable de los de Guardiola fue un centro de Pedro que accidentalmente se estrelló en el larguero de la meta de Kameni. Así, si el Barcelona no se llevó un saco de goles al descanso fue porque enfrente estaban Callejón, Osvaldo, Verdú y compañía, y no Rooney, Etoo, Cristiano Ronaldo o cualquier otro delantero de la élite europea, porque lo que falló el Espanyol hoy roza lo increíble. Los blanquiazules consiguieron ahogar en todo momento el juego culé con una presión asfixiante, y fruto de ella llegaron las ocasiones que desafortunadamente marraron. La primera en el minuto cuatro fue de Osvaldo, que remató alto desde el punto de penalti un balón que se paseaba por el área blaugrana. La segunda fue de Callejón en el veinticuatro, cuyo disparo se marchó flojo a las manos de Valdés cuando estaba solo dentro del área. La tercera, apenas un minuto después para Verdú, cuyo cabezazo se marchó lamiendo el palo. Y la cuarta y última destacada de la primera mitad para el Espanyol fue de nuevo para Osvaldo, que estando solo en el segundo palo remató justo a donde estaba Valdés, que se encontró el balón y lo pudo despejar hacia el palo de su portería. Mucha suerte tuvo el meta culé ahí aunque luego lo llamen aptitudes.

Álves se ganó la expulsión a treinta minutos del final

El descanso no le vino mal al Barcelona, que tras el paso por los vestuarios pareció echarle algo más de narices al asunto, aunque eso sí, igual de desacertados que en la primera mitad. Tan poco centrados estuvieron los jugadores blaugranas que hasta Álves se ganó la expulsión en el sesenta y uno por su mal papel. El brasileño vio su segunda amarilla en una tonta acción en el centro del campo en la que llegó tarde y sólo se le ocurrió empujar y zancadillear a Callejón cuando no había ninguna oportunidad de disputar el balón. Undiano, que ya había perdonado una amarilla a Puyol y otra a Touré (que se hubiera perdido el próximo partido), no lo dudó y expulsó al lateral culé, que durante todo el encuentro se había mostrado teatrero, quejicoso, y hasta violento. ¡Por fin alguien le puso en su sitio!

La expulsión menguó los ánimos de los de Guardiola, que volvieron a desaparecer como ya lo habían hecho en la primera mitad. Sólo se podría destacar un pase elevado de Messi al que no llegó Xavi, porque no hubo ni un solo tiro a puerta peligroso en los noventa minutos. El Espanyol por su parte sí que tomó aire ya sin Álves sobre el campo, y a punto estuvo de marcar en un cabezazo de Osvaldo en el ochenta y uno que se marchó alto, pero nuevamente no anduvo afortunado de cara a puerta. Al final, un 0-0 que se antoja cortísimo para la superioridad manifiesta del Espanyol, pero que puede servir al Madrid para acercarse un poco más a la cabeza de la Liga si gana mañana al Valencia en el Bernabéu.

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