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'O rei Pelé' y la 'Naranja mecánica'

  • La era moderna de los mundiales con la aparición del 'fútbol total' europeo
Historia de los Mundiales (III)
Bernardo Cabrera - EP Bernardo Cabrera - EP

Inglaterra, la 'inventora' del fútbol fue la elegida para albergar por primera vez un Mundial en 1966, con 70 países buscando la clasificación y con el boicot africano, porque al campeón de su zona se le obligaba a jugar con el de Asia para obtener una plaza.

Sin embargo, la cita de Inglaterra será recordada por ser la de la final más polémica, ya que un gol fantasma de Hurst fue clave para dar el título a la selección anfitriona.

La primera ronda contó con dos importantes sorpresas. La eliminación de Italia, que perdió 1-0 contra Corea del Norte, y de Brasil, que se quedó nuevamente sin Pelé, lesionado por las duras entradas de los búlgaros y del portugués Joao Morais.

Portugal, de todas maneras, se encargó más adelante de demostrar que, además de dar patadas, sabían jugar al fútbol y de la mano de Eusebio, con nueve tantos máximo goleador del campeonato, alcanzó una histórica tercera plaza.

De las semifinales europeas salieron vencedores Alemania, que ganó por 2-1 a la URSS y donde empezaba a sobresalir Franz Beckenbauer, e Inglaterra, que doblegó a Portugal (2-1) con dos tantos de Bobby Charlton.

En la final, con el 'templo' de Wembley de escenario, la polémica se apoderó para siempre del Mundial. Inglaterra ganó (4-2) en la prórroga a los germanos con un 'gol fantasma' de Geoff Hurst, que agudizó la animadversión entre los dos países.

PELÉ SE CORONA NUEVAMENTE.

La novena Copa del Mundo tuvo como sede México y supuso la despedida de los Mundiales por la puerta grande de Edson Arantes do Nascimento, 'Pelé', auténtico rey del torneo.

Esta edición, donde se quedaron fuera Francia, Argentina, Hungría o España, supuso la recuperación del gusto por el buen fútbol y la violencia, que se apoderó de las dos ediciones anteriores -Chile'62 e Inglaterra'66-, dejó paso al 'juego limpio' y al brillo del buen juego.

El Mundial de 1970 transcurrió sin un sólo expulsado, igualando el récord del Mundial de 1950, y por primera vez se permitieron sustituciones y se adoptó el uso de las tarjetas rojas y amarillas.

Así, tres de los encuentros más grandiosos de la historia del fútbol se jugaron en México, el Inglaterra-Brasil, el Inglaterra-Alemania y el Italia-Alemania. Igualmente esta cita dejó para la historia el genial intento de Pelé de marcar desde cincuenta metros un gol al meta checoslovaco Viktor.

El astro brasileño postergó su decisión de no volver a disputar un Mundial y viajó a México con el claro objetivo de levantar por tercera vez el trofeo Jules Rimet y de poner un broche de oro a su carrera y agigantar su leyenda, algo que logró por completo. Además, llegaba rodeado de una constelación de estrellas (Clodoaldo, Gerson, Rivelino, Tostao, Jairzinho o Carlos Alberto).

Alemania fue otra de las grandes sensaciones del torneo después de alcanzar las semifinales tras remontar a Inglaterra cuando perdían por 2-0 a falta de 20 minutos del final. Sin embargo, los alemanes fueron capaces de rehacerse y forzar una prórroga en la que acabaron ganado por 3-2, aunque en las 'semis' y con Beckenbauer jugando con un hombro dislocado no pudieron con la Italia de Gianni Rivera, Luigi Riva y Sandro Mazzola (4-3).

No obstante, en la final, la selección 'azzurra' fue un juguete en manos de Brasil que se hizo con la victoria por un indiscutible 4-1.

Pelé, con lágrimas en los ojos, fue paseado triunfalmente a hombros de sus compañeros de equipo en el que era su tercer título y su último partido en una Copa del Mundo.

ALEMANIA'74, EL VIEJO CONTINENTE RECUPERA EL MANDO.

La Copa del Mundo regresó a Europa en 1974 y, al igual que en Inglaterra'66, los equipos del Viejo Continente mostraron su dominio de la mano de un juego veloz y directo, el 'fútbol total', que no dio ninguna opción a los sudamericanos.

Alemania'74 fue el torneo de los cambios. Se modificaron las reglas del torneo y el sistema de grupos de la primera ronda, seguido de la eliminatoria en la segunda, fue sustituido por un sistema de grupos en las dos fases. El segundo cambio fue la sustitución del trofeo Jules Rimet, en manos brasileñas tras ganarlo por tercera vez, por una estatuilla maciza de oro modelada por Silvio Gazzaniga conocida como la 'Copa Mundial de la FIFA'.

Debutaron Haití, Australia o Zaire, la primera nación subsahariana en llegar a una Copa del Mundo, mientras que se quedaron fuera Hungría, Francia, Inglaterra o nuevamente España.

Alemania fue de menos a más y con la dirección de Beckenbauer y los goles del 'Torpedo' Muller consiguió hacerse con 'su' Copa. Para ello los germanos tuvieron que doblegar dos grandes escollos como la talentosa selección polaca, con el goleador Gzregorz Lato a la cabeza y la 'naranja mecánica' de Johann Cruyff.

El gran obstáculo estaba esperando en la final. Holanda, con Cruyff, Neeskens, Rep y Rensenbrink en sus filas, había dado una auténtica exhibición de 'fútbol total', siguiendo el modelo hecho famoso por el Ajax de Amsterdam, a lo largo de todo el torneo arrollando a Argentina (4-0), Alemania Oriental (2-0) y Brasil (2-0).

Sin embargo, en la final y pese al penalti anotado nada más comenzar por Neeskens, el orgullo herido de los germanos metió a los Beckenbauer, Vogts -que secó a partir de ese momento a Cruyff-, Hoeness y Overath de nuevo en el partido y los goles de Breitner, de penalti, y Muller' dieron a Alemania su segundo título.

ARGENTINA'78, LA PRIMERA COPA PARA LA ALBICELESTE.

Argentina, cuya presencia más relevante había sido en 1930 donde llegó hasta la final en Uruguay, aprovechó el hecho de ser anfitrión en la edición de 1978 para ganar su primera Copa del Mundo.

La undécima edición de la Copa del Mundo estuvo rodeada en sus prolegómenos por la amenaza de boicot al torneo en señal de protesta contra el régimen totalitario del General Videla y sus violaciones de los derechos humanos. Sin embargo, finalmente, todas las naciones del mundo futbolístico acudieron al país sudamericano.

El caminar de Argentina en el torneo no fue nada fácil. En la primera fase la albiceleste, con figuras de la talla de Daniel Passarella, Osvaldo Ardiles o el 'Matador' Kempes (máximo goleador con seis tantos), cayó ante Italia y se vio obligada a golear a Perú por 6-0 para seguir con vida, una gesta que sirvió para impulsar al equipo hasta la final y que no estuvo exenta de polémica puesto que jugó después de Brasil para saber cuántos goles debía anotar.

En el último partido los argentinos se toparon con Holanda, debilitada por la ausencia de un Cruyff que se había negado a viajar a Argentina debido a la situación política. Los hombres dirigidos por César Luis Menotti doblegaron a los holandeses, liderados por Robbie Rensenbrink y Johnny Rep en la prórroga (3-1) y se hicieron con el primer Mundial para Argentina.

La cita supuso también el regreso de la selección española a un Mundial. España no pasó de la primera fase tras caer ante Austria (2-1), vencer a Suecia (1-0) y empatar sin goles ante Brasil, en el partido tristemente recordado por el fallo de Julio Cardeñosa a puerta vacía.

 

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