Ir a versión clásica Ir a versión móvil

España sufrió para vencer a Corea gracias a un golazo de Navas

  • Corea 0-1 España
Corea 0-1 España
David Jorquera - La Crónica David Jorquera - La Crónica

Vicente Del Bosque afirmó a la finalización del primer partido de los suyos ante Arabia Saudí que la selección había salido perezosa. No varió mucho la película en el partido ante los coreanos. Cambiaron los nombres (sólo repitieron Ramos e Iniesta como titulares en relación al primer partido de preparación) pero las sensaciones fueron peligrosamente parecidas. Y eso que la roja salió a probar su plan B: el que utiliza las bandas como patrón de juego.

Así las cosas, Mata y Navas tenían la misión de ejercer de puñales en las alas. Poco o nada se les vio en el primer acto. Si acaso, algo más al sevillista que se asoció con Ramos en varias ocasiones con más intención que productividad. Llorente era un islote arriba al que de cuando en cuando le caía algún balón del cielo. De la circulación rápida del balón ni rastro. Y de ocasiones de peligro, tampoco. Sólo un tiro de Fábregas desde la frontal que golpeó en el larguero interrumpió el sueño que el portero coreano podía haberse echado en el primer acto.

Por si esto fuera poco, los asiáticos hicieron temblar las canillas de los centrales españoles, Albiol-Marchena, en alguna ocasión mereced a su vertiginoso juego de paredes. En una de las oportunidades, previo resbalón de Albiol y mala fijación al cruce de un Marchena al que parece venirle grande el cargo, Pepe Reina salvó el tanto coreano achicándole el espacio, en primer lugar a P.Chung-Young, que se encontró con los cerca de 100 kilos del portero madrileño que le cerraron la persiana y, en segundo, a L.Chung-Young.

Cambios en busca de mejor juego

FICHA TÉCNICA.

ESPAÑA: Reina (Valdés, min.46); Sergio Ramos, Albiol, Marchena, Capdevila, Cesc Fábregas (Xavi, min.57), Navas, Javi Martínez (Silva, min.80), Iniesta (Alonso, min.57), Mata (Pedro, min.57) y Llorente (Villa, min.57).

COREA DEL SUR: Lee Woon-jae (Jung Sung-Ryong, min.46); Lee Young pyo, Cho Yong-hyung, Oh Beom-seok (Cha Du-Ri, min.81), Lee Jung-soo; Lee Chung-yong, Kim Jung-woo, Kim Jae-sung (Kim Nam-Il, min.46), Ki Sung-yong; Yeom Ki-hun (Ahn Jung-Hwan, min.66) y Park Chu-yong.

GOL:  1-0, min.85, Jesús Navas.

ÁRBITRO: Schorgenhofer (AUT). Sin amonestados.

ESTADIO: Nuevo Tivoli. 8.000 espectadores.

La película del partido se asemejaba cada vez más al típico documental que el español de a pie se pone en la televisión para dar cumplida rienda a la siesta. Del Bosque lo intentó moviendo el banquillo. Entraron Xabi, Villa y Xavi, sin embargo, poco o nada cambiaron con su concurso. Si acaso algo más de toque de balón pero sin ningún tipo de profundidad. El muermo empezaba a ser evidente. El perezosismo se instalaba peligrosamente en el combinado nacional. Mejor pensar eso que no creer que estamos en una alarmante baja forma de cara a la cita de Sudáfrica.

El ritmo era lento. Lentísimo. Casi de partido de solteros contra casada. A pesar de eso, la calidad de España era tan manifiestamente superior que en algún momento el gol podía caer. No por juego, sí por clase. De esta forma llegó una gran ocasión que desperdició Villa tras asistencia de Xavi. El delantero metió la bota con fuerza pero entre su falta de puntería y la aparición de la pierna de un zaguero coreano, el gol se olió pero no se celebró.

Valdés debutó con ciertos nervios

Bien es cierto que la exigencia a la defensa española en el segundo acto fue escasa. Valdés recibió la alternativa de guantes de Pepe Reina y se puso por primera vez, a los 28 años, la camiseta de la selección nacional. No estuvo especialmente seguro el portero del Barcelona, quizá preso de los nervios por todo lo que se ha hablado en los últimos tiempos sobre su presencia en la roja. Notoria fue su mala salida a un balón colgado a su área que no acabó en gol porque la testa de los coreanos carece de precisión.

Pese a todo, la roja tiene recursos cuando el juego no le llega. Villa siguió olfateando el gol en un par de ocasiones aunque parecía negado. La otra alternativa, la lógica cuando el fútbol no te permite entrar combinando, era la de la pegada desde fuera del área. Dicho y eso. Fue Jesús Navas el que sacó el cañón a pasear. Zapateó con la derecha ese famoso balón llamado jabulani que voló como una centella a la red coreana. Un golazo de bandera que maquillaba el resultado aunque no el juego. A buen seguro que Del Nido le añadió algún numerito a la posible cifra que pediría por deshacerse de Navas en un hipotético traspaso.

El choque murió ahí. España no quiso mucho más y los coreanos fueron presos de su poca capacidad técnica. Los de Del Bosque vencieron pero no convencieron. Y ya van dos partidos seguidos así. Suerte que Navas desempolvó el fusil. La cuestión será saber si a Sudáfrica irá España con algo más que un tiro desde fuera del área.

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.
OK | Más información