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Una pentacampeona con más oficio que brillo

  • Está encuadrada en el grupo G junto a Corea del Norte, Portugal y Costa de Marfil
Dunga ha logrado formar un equipo donde brilla lo que más brilla es la defensa
J.S. - Globedia J.S. - Globedia

La selección brasileña acudirá al Mundial de Sudáfrica 2010 con un plantel que confirma la apuesta de Dunga por el conjunto, una decisión que ha dejado fuera a nombres ilustres como Ronaldinho o Adriano, pero que no ha privado a la pentacampeona de dominar en Sudamérica y hacerse con la Copa Confederaciones el pasado verano. Se esperaba con impaciencia la convocatoria del ex capitán para comprobar si el cambio de rumbo tendría continuidad en una cita de semejante importancia, y al que fuera sobrio centrocampista del combinado campeón en 1994 no le tembló el pulso para prescindir de los grandes nombres en beneficio del grupo.

Así lo confirmó posteriormente, señalando a los continuos problemas extradeportivos del 'Emperador' como la causa de ausencia, mientras que al ex azulgrana no le salvó su pequeña 'resurrección' en el Milan. Sí sorprendió, en cambio, que no diera el pistoletazo de salida al cambio generacional, dejando fuera de su lista a jóvenes como Pato o Ganso.

Sin embargo, el resultado de esta apuesta es incuestionable y, aunque con un plantel menos vistoso que en anteriores ediciones, Brasil acude a Sudáfrica entre las quinielas de los grandes favoritos después de clasificarse como mejor combinado de Sudamérica. Sin los grandes fuegos artificiales, pero con una solidez lejos de toda duda. Antes de eso, la nueva 'verdeamarelha' ya había demostrado su eficacia haciéndose con la victoria en la Copa Confederaciones. En una trayectoria impecable de cinco victorias, con remontada incluida en la final contra Estados Unidos, Brasil advirtió de que, a pesar de no contar con las grandes figuras de años anteriores, sigue teniendo activado el gen ganador.

Pero su regreso a Sudáfrica será una prueba de mucho mayor calibre, a la altura de su historia. Se cumplen ocho años de su última conquista, la de Japón y Corea, cuando Ronaldo cabalgaba renacido y Ronaldinho empezaba a destapar su fantasía. Ahora, buscará enmendar su última actuación, en la que quedaron eliminados en cuartos de final por la posterior subcampeona, Francia. Más esplendorosos fueron los 90, cuando Dunga alzó el título de campeones en 1994 como capitán del equipo del trivote, o el Mundial de 1998, donde sólo claudicaron en la final contra la Francia de un sensacional Zinedine Zidane y marcada por los problemas físicos de Ronaldo. Aquella década puso fin a una travesía de 24 años sin ganar, después de los tres títulos cosechados entre 1958 y 1970, de la mano del gran Pelé.

Pero en nada se parece esta 'canarinha' a la del mítico 'diez'. Sin un fútbol espectacular y alegre, en esta Brasil primera la solidez en una columna vertebral que compondrán un portero de garantías como Julio César, el capitán Lucio, un Kaká con ganas de reivindicarse de su mal año en el Real Madrid, un Luis Fabiano con mucha tradición a la que hacer frente, y Robinho, de vuelta en Brasil tras su paso irregular por Europa.

Kaká quiere resarcirse de su mala temporada

Si hay un jugador brasileño para el que la cita de Sudáfrica se presenta como trascendental es para Ricardo Izecson Dos Santos, 'Kaká, ' que, tras rayar lejos del nivel esperado en su primera temporada como jugador del Real Madrid, está obligado a recuperar su estrella para guiar a Brasil en el Mundial. El '10' de la 'verdeamarella' ha vivido una campaña para olvidar en el club blanco. Largas recuperaciones de lesiones, bajo estado de forma y escasa influencia en el juego han frustrado uno de los fichajes del nuevo proyecto de Florentino Pérez en el que más ilusiones tenían depositadas los madridistas.

Sin embargo, muchos sospechan de que el Kaká que se verá en Sudáfrica será totalmente diferente. Y es que su motivación con Brasil es siempre la máxima. Además, 'Ricky' sabe que, posiblemente, esté ante su último Mundial, por lo que quiere volver a brillar y ser determinante en la que será su tercera participación en la Copa del Mundo. Así, el mediapunta volverá a ejercer de lanzadera para el ataque de la 'seleçao', donde sí juega más cerca del área y distribuye todas las opciones atacantes. Con el ex del Milan a buen nivel, las posibilidades brasileñas crecen.

Dunga, de líder de vestuario a seleccionador novel

Hace cuatro años, la elección de Carlos Dunga como seleccionador de Brasil, en sustitución de Carlos Alberto Parreira, supuso una gran sorpresa, al tratarse de un técnico sin ninguna experiencia previa a nivel profesional. Sin embargo, el capitán que levantara la Copa de 1994 se ha ganado el respeto a base de resultados. Fiel al estilo que le caracterizó como jugador, Dunga ha hecho de Brasil un equipo serio, alejado de las grandes estrellas y apoyado en un bloque muy sólido. Con el colectivo como principal arma, Brasil ha recuperado de su mano un tono que obliga a tenerla en cuenta como gran candidata a pesar de la ausencia de cabezas de cartel.

Bajo su mando, la 'verdeamarelha' conserva una seguridad defensiva que tan desapercibida pasaba detrás de las grandes alegrías de su ataque. A ello une la sobriedad del centro del campo, inevitable en alguien como él, que conformó un mediocampo casi inexpugnable para los rivales junto a Mauro Silva y Mazinho en 1994. De esta forma, y con el sello del grupo por encima de las individualidades, Dunga ha devuelto el éxito a Brasil desde que se sentara en el banquillo de la pentacampeona, acumula sendos triunfos en la Copa de América y la Copa Confederaciones y un dominio restaurado en Sudamérica.

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