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La caverna acusa de 'locura' a Mou

  • A la prensa culé le ha sentado muy mal que el portugués haya dudado de la FIFA
A la prensa culé le ha sentado muy mal que el portugués haya dudado de la FIFA
Defensa Central Defensa Central

En una semana que se prometía tranquila por los partidos internacionales, las palabras de Mourinho atacando a la FIFA sonaron con estruendo. El portugués ha sido el gran protagonista de los últimos días en el mundo del fútbol y en Barcelona no han perdido ni un segundo en su intento de desprestigiar al portugués. De hecho, incluso han recurrido al insulto y a la descalificación al tildarle prácticamente de "loco".

Se suele decir que las verdades duelen. Por eso, cuando Mourinho dijo el otro día que acusaba a la FIFA de irregularidades en el Balón de Oro muchos se sintieron ofendidos e incluso lo interpretaron como un ataque frontal a Vicente del Bosque. Sin embargo, el portugués no dijo nada de eso. No habló en ningún momento de que el premio hubiera sido injusto, solo dejó claro que se dio en circunstancias poco limpias. Y aludió a pruebas, a personas que le habían dicho que su voto no había sido correctamente tratado por el organismo. Algo huele a podrido en este asunto y Mourinho solo tiró de la manta. El único que ha tenido valor de hacerlo.

¿Quién se cree que es? ¿Qué pretende? ¿De qué va? ¿Dónde quiere llegar? Mourinho ha entrado en una espiral peligrosa, en una dinámica envenenada, en un desafío permanente. Se cree el más listo, el más valiente, el más descarado. Cuando la verdad es que solo es el más arrogante, el más chulo, el más suicida. Le mata la vanidad de querer ser siempre protagonista, de iniciar guerras que tiene perdidas, de impartir doctrina cuando es un gran impostor. Su última provocación ha sido pasar cuentas a Del Bosque, ningunearlo. Para ello no ha dudado en coger la escopeta de caza y disparar contra la FIFA como si fuera un muñeco de pim-pam-pum. Por este camino tiene todas las de perder, lo que denuncia no puede demostrarlo.

 

Cuando un periodista recurre a la descalificación es que no tiene más argumentos. Por mucho que no se esté de acuerdo con Mourinho no se le puede llamar "arrogante, chulo y suicida". Es una cuestión de educación. Además, como decimos, las palabras del portugués nunca han sido un ataque hacia el seleccionador español. Del Bosque solo es una víctima más de estas irregularidades de la FIFA. Como ya dejó claro el entrenador madridista, su único objetivo era destapar todo este asunto y dejar en evidencia al organismo, porque no es la única persona que ha dejado claro que ha habido cosas extrañas en estas votaciones. Las pruebas están ahí, aunque luego esto se quede solo en una agria polémica. Ya nadie puede cambiar lo sucedido, pero al menos que el mundo sepa que la FIFA no hace precisamente bien su trabajo.

 

Pone en cuestión el ganador de la elección de mejor entrenador del mundo. Para ello acusa al máximo organismo futbolístico de falta de transparencia, de irregularidades en la votación, de juego sucio. Viene a decir el portugués que la elección la ganó él pero que fue manipulada para que el vencedor fuera el seleccionador español. Esto se llama envidia, rencor y malas artes. Un tipo que es capaz de hacer declaraciones de esta bajeza a una televisión portuguesa, es poco de fiar. El Madrid, que siempre ha mimado a las instituciones, ve como un empleado suyo las pone en entredicho. Esto lo dice otro y le obligan a retractarse, con Mou no se atreven.


No, Mourinho no viene a decir eso. Viene a decir que la FIFA no es de fiar y que ha habido errores flagrantes en el proceso de votación. Si las cosas se hacen mal y tiene constancia de ello, callarse sería de cobarde. Sin embargo, él ha optado por la valentía y por la responsabilidad, comentando a los cuatro vientos lo que piensa. Ahora la pelota está en el tejado de otros. Él sabe mejor que nadie que aunque esto no hubiera pasado el ganador hubiera sido Vicente del Bosque. Sin embargo, su obligación y compromiso ético con el mundo del fútbol le ha obligado a quejarse bajo su responsabilidad. Nada le debe a la FIFA, como tampoco el Madrid. Porque aunque desde Barcelona digan que al Madrid le han "mimado las instituciones", lo cierto es que es un club que lleva muchos años remando de forma individual.

 

Florentino Pérez está harto, no puede más. Ya le molestó mucho que no acudiera a la gala de la FIFA alegando trabajo y después, a la hora del reparto de premios, tuvo la desfachatez de ir a ver el entrenamiento de su hijo. Se ríe del presidente, se la tiene jurada a Casillas, ha decidido irse gane o pierda la Champions. Esta es la hipótesis con la que trabaja el presidente blanco, busca entrenador para la próxima temporada. Pero antes, no tendrá escrúpulos para quemar las naves, ganarse más enemigos y dejar la plantilla destrozada. Es el precio por tener una mala persona como entrenador. Por allí donde pasa, cuesta de que vuelva a crecer la hierba. Declarar la guerra a la FIFA ahora no viene a cuento. Querer desmerecer a Del Bosque que es campeón de Europa y del Mundo, es otra locura. Pero Mou solo piensa en Mou, solo le interesa Mou. Tiene la directiva en contra, la plantilla dividida y la prensa enfrentada. Demasiados frentes abiertos, morirá matando.


¿Qué sabrán los medios culés de cómo piensa Florentino? Pueden tener por seguro que si el presidente estuviera harto de Mourinho ya le habría enseñado la puerta. Y desde luego que no diría en público como hace siempre que puede que el portugués es el mejor entrenador posible para el Real Madrid. En la Ciudad Condal se lleva eso de enfrentar al portugués con todo el mundo, jugadores, directiva y prensa. Llevan años haciéndolo, pero el equipo sigue en pie y peleando títulos hasta el final. Es la única forma que tienen de compensar la evidente superioridad merengue de los últimos tiempos sobre su Barcelona, porque en el campo los suyos no pueden con la estrategia del luso. Por ello, han visto los cielos abiertos con las declaraciones de Mourinho y han aprovechado para manipular sobre este asunto. Pero no les va a servir de nada, porque el de Setúbal no va a cambiar. Y solo se irá del Madrid cuando él y el club decidan. No cuando ellos quieran.

 

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