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Messi sí es de cristal

  • El argentino pasa una media de 86 días de cada temporada lesionado
Defensa Central - Madrid Defensa Central - Madrid

La descarada parcialidad arbitral a favor del Barcelona en esta temporada no tiene eco en los medios, suficientemente preocupados en una lesión de un futbolista blanco como para reflejar los atentandos arbitrales que vienen sufriendo los de Schuster a lo largo de toda esta temporada. El objetivo de las críticas periodísticas vuelve a ser, cómo no Arjen Robben, lesionado ante el Espanyol. Los quince días de baja del futbolista, a causa de un edema muscular con mínima afectación fibrilar en el músculo semimembranoso de su pierna izquierda, han sido la comidilla del día. "Un Robben de cristal", aseguran por allí y por allá.

Debe ser que para un futbolista madridista está prohibido lesionarse, porque de Leo Messi, sin embargo, no dicen nada de nada. Pero si Robben es de cristal, Messi debe ser de algo aún más frágil, porque los números no engañan: el argentino pasa más tiempo lesionado que el madridista, si hablamos de días por temporada. 86 días contra 84, 48 horas más lesionado por campaña que el extremo madridista. Pero el que es de cristal es Robben, en el enésimo ataque al madridismo desde todos los frentes sin que nadie alce la voz... hasta ahora.

LAS LESIONES DE ROBBEN.

Vayamos por partes. Arjen Robben llegó la temporada pasada al Real Madrid y estuvo exactamente 84 días de baja a causa de las lesiones. El 17 de octubre de 2007 sufrió una rotura fibrilar que le mantuvo 32 días de baja. El 13 de diciembre sumó otros cuatro días tras sufrir una sobrecarga. El 9 de enero, otra sobrecarga le deja 23 días KO. Y el 2 de marzo, a causa de una violentísima entrada de Quique Álvarez en el Recreativo-Real Madrid, se perdió 25 días a causa de una rotura en el ligamento exterior del tobillo izquierdo. Estas última, por cierto, no por culpa de una dolencia muscular, sino de una patada con mala fe de un rival.

Y LAS DE MESSI.

Y ahora, le toca el turno a Leo Messi. En su primera temporada completa como jugador de la plantilla azulgrana, la 2005-2006, Messi estuvo 90 días alejados de los terrenos de juego. 15 días a causa de una elongación muscular en el bíceps femoral derecho, que se produjo el 5 de febrero de 2006, y 75 más por una rotura de cinco centímetros en ese mismo bíceps femoral, desde el 7 de marzo.

Pasemos a la siguiente temporada: el argentino comenzó con muy mala pata la temporada, 7 días de baja después de que el 22 de octubre de 2006 sufriera un esguince del ligamento lateral externo del tobillo derecho, y 81 días más al sufrir la fractura del quinto metatarsiano del pie izquierdo el día 12 de noviembre. En total, 88 jornadas alejado de la alta competición.

Y acabamos con la última campaña, la pasada, que tampoco comenzó excesivamente boyante para Messi. El 14 de septiembre estuvo cinco días de baja por una contractura en los isquiotibiales de la pierna derecha. El 15 de diciembre, tuvo que parar durante 34 días por una rotura en el bíceps femoral de la pierna derecha, otra vez, lesión que se le volvió a reproducir el 4 de marzo y le matuvo 42 días en el dique seco. 81 días más a sumar a la eterna lista de lesiones del futbolista.

Si se hace la media de los días de baja de Messi en sus tres temporadas como integrante de pleno derecho de la plantilla azulgrana, da 86. Dos días más que Robben. Pero el argentino no es de cristal. ¿Será de polipiel?
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