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El Barcelona solventa el 'chaparrón' malagueño

  • Los de Guardiola aprovecharon las facilidades defensivas de un Málaga sin 'plan B'.
José David López José David López
El Barcelona encontró un Málaga impetuoso y enérgico pero limitadísimo en labores ofensivas, ya que sólo le dio trabajo en la primera mitad. Dos castigos inmerecidos en forma de gol, hicieron retroceder a un cuadro local que acabó enseñando sus vergüenzas defensivas al son que marcaba el aguacero de una noche de fútbol o algo que se le parecía.

Dos castigos a la ambición malagueña

Con la bañera malagueña rebosante, no existía mejor suerte que romper el guión pre-establecido, justo lo que iba a encontrar el Barcelona. El esquema siempre previsto para un terreno de juego realmente impracticable, goloso a las imprecisiones y entradas a destiempo, se topó con un balón parado que iba a trastocar por completo la naturaleza del choque. Xavi, experto y cazador letal en este tipo de ocasiones, no iba a desaprovechar el jugoso regalo local y puso por delante a los azulgrana con un disparo colocado, impropio de un césped como el de este sábado.



El tanto dio alas a los de Tapia que, curiosamente, afrontaron el choque con mucho más talante que el que habían mostrado hasta entonces. Un par de acciones entusiastas, reflejo del corazón al que debían aferrarse para dar la vuelta a la cita, obligaron a ceder a un Barcelona que tuvo que dar un paso atrás, evidenciar su falta de fluidez y afrontar durante unos minutos sus pocas ideas. Los balones largos hacia Baha y Adrian dejaron ver las dudas en torno a Piqué, peleado con el marroquí, pero también abrieron el camino hacia el empate. Enésimo balón largo hacia la lucha de los puntas locales que Adrián supo encarar aunque no definir contra Valdés, que salió con acierto pero alocado, ya que el rechace posterior cayó en la zurda exquisita de Duda. El luso, que tiene en "guante", la colocó como con la mano en la escuadra izquierda del marco blaugrana. El empeño malaguista encontró premio.

Sin embargo, como ya había sucedido en el arranque, cuando mejores momentos vivían los de la Rosaleda, apareció una jugada de auténtica carambola. Un par de rechaces que siempre cayeron en pies barcelonistas y que contaron con la inestimable colaboración de una zaga local realmente dubitativa, terminaron en la pierna zurda de Messi. Al enésimo rechace y con resbalón incluido, el argentino iba a remachar ajustando al poste opuesto entre la desidia malagueña, perdida en sus enormes grietas defensivas. Su única reacción, más allá de seguir su incansable carácter guerrero, fue la de fundir a sus delanteros en peleas sin tregua pero con clara desventaja, lo que terminó siendo asumible para la defensa de Guardiola, por más que la sensación de angustia no desapareciera.

Bastante ingenuo respecto a su mínima búsqueda de alternativas ofensivas, el gran error malagueño fue el de permitir crecer a su rival. No es que el Barcelona se ganara a base de toque y calidad el tener la ventaja en el marcador, pero sí es cierto que ante la ausencia de creación por parte local, la clarividencia ganó en importancia para un Barcelona que supo leer el prólogo al que le invitaba su repetitivo rival. Ni tan siquiera se alcanzaban las áreas con facilidad, pero lo alocado del coraje en unos y la pasividad de otros, dejaron todo preparado para el acto final.

Esa "estocada" la volvió a dar un Xavi que gozó de demasiadas ventajas. Nunca fue limitado a la hora de avanzar, jugó con libertad y, sacando a relucir su capacidad de llegada, culminó el declive malagueño tras recibir una dejada en el área de Henry con la cabeza. El francés, tan sólo como el propio Xavi, no tuvo problemas para regalar al catalán el tercer gol, que iba a suponer la sentencia final a un choque sin brillo pero sí con mucha practicidad.



Falta de alternativas y facilidades defensivas

Tapia se vio obligado a buscar alternativas en su banquillo, que no le dio mayor margen de mejora, sino que le terminó condenado a un milagro en forma de balón parado o fallo imprevisto de su rival. Ni Nacho, ni Fernando ni, desde luego, un perdidísimo Luque, iban a dar otra cara. En un ritmo lento, por momentos incómodo de ver y constantemente desordenado, Daniel Alves pudo aumentar la cuenta en un disparo lejano que pegó en el lateral del poste de Arnau, que no fue el arquero de jornadas anteriores y que mostró una cara bastante limitada ante el equipo donde se crió.

Una acción comprometida para Velasco Carvallo, donde Fernando cayó en el área tras un encontronazo con Alves, así como dos contras en las que Etoó dejó ver su cara más egoísta y no acertó en sus decisiones a la hora de definir, llevaron el partido hasta su agonía. La agonía de un Málaga ahogado (y hundido) en sus propias limitaciones. Todo lo contrario que un Barcelona práctico, que no brillante, que incluso dio minutos al canterano Víctor, consciente de que todo estaba bajo control ante las facilidades de un rival que, solito, iba a auto-derrotarse.

A falta de diez minutos, una nueva falta donde Alves probó su disparo, iba a concretar el resultado final. El brasileño la pegó mal, al bulto, al corazón del área malagueña donde su compariota Weligton iba a coronar la mala tarde de la zaga. El central desvió la pelota hacia la red mientras Arnau, en sentido contrario, se llevaba las manos a la cabeza. Henry y un recién aparecido Bojan, pudieron castigar más la inoperancia de un Málaga que pierde el crédito que se ganó a pulso la semana pasada en el Pizjuán.

Undécima victoria consecutiva para la era Guardiola, sensaciones agradables de cara a la cita de Champions ante el Basilea y, sobre todo, paso adelante en el siempre complicado (con barro o no), suelo andalúz.

- Ficha técnica:

1.- Málaga CF: Arnau; Gámez, Weligton, Hélder, Calleja; Eliseu, Miguel Angel, Apoño (Fernando, m. 67), Duda (Luque, m. 75); Baha y Adrián (Nacho, m.61).

4.- FC Barcelona: Valdés; Alves, Piqué, Puyol, Márquez; Touré Yaya, Xavi, Iniesta (Henry, m. 49), Busquest; Messi (Víctor Sánchez, m 79) y Etoo (Bojan, m. 84).

Goles: 0-1, M. 5: Xavi. 1-1, M. 12: Duda. 1-2, M. 18: Messi. 1-3, M. 52: Xavi. 1-4, M. 80: Weligton pp.

Árbitro: Velasco Carballo (Comité Madrileño). Mostró tarjeta amarilla a los malaguistas Apoño (m.4) y Baha (m 7) y a los barcelonistas Alves (m. 55), Touré Yaya (m. 74) y Busquets (m. 78).

Incidencias: Partido correspondiente a la novena jornada de Liga de Primera División disputado en el estadio de La Rosaleda de Málaga ante unos 30.000 espectadores.
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