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Messi-dependencia culé

BARCELONA 1-1 GETAFE
I.L I.L

Paso atrás del Barcelona ante un trabajador y descarado Getafe. Un gol de Manu del Moral en la primera mitad, alarmó a los culés, que sólo pudieron empatar en una llegada de Keita tras pase de Alves. Abbondancieri y Albín pudieron alterar el marcador con sus acciones pero el Barcelona se atascó y el 'puntito' se concretó. Líder, pero más agobiado.

Descaro getafense

Temores y precauciones inundaron en apenas unos minutos al Camp Nou. Cuando la mayoría de aficionados se acercaba al estadio azulgrana, se confirmó la ausencia de Leo Messi para prevenir problemas mayores tras las molestias con las que terminó el entrenamiento del viernes. Con dicho sobresalto, Bojan ganó la partida a Henry y Hleb para sustituirlo pero pronto se reflejó que ese no iba a ser el problema culé, sino los once guerreros amarillos que había alineado un necesitadísimo Víctor Muñoz.

Los azulones, hoy de amarillos y trabajando como ‘chinos’, no necesitó mucho tiempo para meter el miedo a Guardiola. El Getafe rompió las bases previstas y supo leer las carencias de un Barcelona que sufría ‘Messi-dependencia’ en los últimos metros, donde le faltaba claridad. Con un porcentaje tan aclarador como eficaz para la visita (con un 60 %), el ‘Geta’ iba a pegar con un auténtico golazo.

Manu del Moral supo manejarse desde fuera del área, levantó la mirada y colocó la pelota pegadísima al poste de un Valdés que la siguió con la mirada. Gol para dar confianza al Getafe pero, sobre todo, para evidenciar una mala tarde blaugrana. Apenas una volea de Bojan que se marchó fuera y un disparo lejano de Silvinho que Abbondancieri pudo controlar, representaban los impulsos de un Barcelona más pasional que concentrado.

La velocidad de Albín pudo encarrilar el choque en dos contras donde el charrúa no pudo definir, pero Eto’o, con un disparo potente que se le marchó al larguero, también estuvo cerca de haber igualado antes del descanso. Un simple aviso que necesitaba una continuidad imposible de ejercer por el descaro rival y la poca fluidez local.

Alarmas y decepciones

Atónito ante la carencia de alternativas ofensivas y sólo llegando en acciones puntuales con Henry (primer cambio para reaccionar) y Eto’o, el Barcelona empezó a alarmarse demasiado. Bojan, que erró estuvo fallón y oscurecido, se fue a vestuarios y Guardiola dio la oportunidad a otro de sus chicos, Pedrito, que siguió el caminar dubitativo de su compañero de ‘quinta’.

Sin embargo, el equipo se encontró con una llegada de Keita para que cabeceara desde atrás un centro de Alves. La zaga getafense se quedó parada, incapaz de poder tapar al malí y encajando un gol ante la incredulidad. Faltando aún veinte minutos, el cuadro culé levantó su ánimo con esa jugada y Abbondancieri apareció poco después para seguir guardando el ‘puntito’ con un paradón cuyo bloqueo encontró el larguero.

El partido enloqueció en ambas áreas porque Albín falló un claro cabezazo poco después, cuando tímidamente, regaló la pelota a las manos de Valdés. Víctor Muñoz quiso contemporizar dando entrada a Celestini, para llenar de trabajo la medular a falta del tramo final. Los últimos balones colgados en busca del fallo y las intenciones directas a la desesperada, fraguaron los intentos y el punto se consumó. Jornada nula para los de Guardiola y favorable para el Real Madrid, que se pone 'a tiro'.

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