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El Nàstic vence con la ley del mínimo esfuerzo

EFE EFE

El Gimnástic derrotó al Eibar (2-0) en un partido en el que no realizó buen fútbol, pero en el que con la calidad individual tuvo más que suficiente para doblegar a su rival, que se mostró muy pobre en su juego y completamente inofensivo en ataque.

La victoria deja a los locales en una zona de comodidad, mientras que el equipo de Juan Carlos Pouso seguirá una jornada más en la zona de descenso.

En el primer cuarto de hora no pasó absolutamente nada. El Nàstic quería llevar el control del partido, manteniendo la pelota y metiendo balones al área, un juego demasiado directo que el Eibar no tenía demasiados problemas para despejar.

El conjunto de César Ferrando practicaba un fútbol impreciso y lento, con una superioridad ficticia, porque eran los guipuzcoanos los que se dejaban dominar e intentaban salir en alguna contra.

Pese a que el juego no era fluido ni vistoso, el hecho de colgar tantos balones al área rival acabó dando sus frutos, pues la propuesta del Eibar no mejoraba lo expuesto por los de Ferrando. Así, a los veintitrés minutos, un centro de Campano fue rematado a placer por Mairata desde el punto de penalti para convertirse en el primer gol de la tarde.

Los hombres de Pouso reaccionaron rápido al primer tanto local y se lanzaron a por el empate. En dos minutos ya crearon la primera oportunidad clara, con una jugada personal de Cases tras un córner y cuyo centro no remató nadie a puerta vacía. La embestida visitante tras el gol no fue más que un espejismo, porque el Nàstic, con poco, mostraba su superioridad técnica.

A los treinta y cuatro minutos llegaba el segundo para los locales. Campano colocaba el balón en la escuadra tras el lanzamiento de una falta desde la frontal. En la jugada previa se pidió tarjeta roja para Biel Medina, que cazó por detrás a Víctor cuando se plantaba ante Zigor, pero Amoedo Chas entendió que no había motivo.

El partido quedó así completamente roto y con viento a favor para los tarraconenses, que con poco veían como el partido se les ponía cuesta abajo. Aún así y pese a dar una pobre imagen, el Eibar siguió acercándose tímidamente, aprovechando las constantes imprecisiones de la defensa local, lo que supuso algún que otro susto para Felip, que debutaba en liga bajo palos.

La segunda mitad siguió con la misma dinámica. Eso sí, Felip tuvo que sacar una mano milagrosa a los ocho minutos para evitar el gol de Cases. El partido entró en los siguientes minutos en un estado de letargo por parte de ambos equipos, desangelados y sin la tensión suficiente como para hacer del partido un choque atractivo.

Por suerte para el fútbol, a los veintiséis minutos José Mari, que debutaba con el Nàstic, hizo lucirse a Zigor rematando completamente solo en el punto de penalti, dando algo de emoción al partido.

La entrada del sevillano aportó algo más de movilidad en ataque y sirvió para que el Nàstic tuviera un poco más de llegada. El Eibar lo intentó tímidamente con algún disparo lejano, pero sin inquietar la portería de Felip.

 

- Ficha técnica:

2-Gimnástic: Felip, Izquierdo, Tortolero, Mairata, Cherfa, Campano, Medina, Bauzá, Alba (Jandro, min.80), Moisés (José Mari, min.66) y Víctor (Arpón, min.88).

0-Eibar: Zigor, Raúl, Urzelai (Lombraña, min.46)(Larrazábal, min.79), Biel Medina, Romero, Carmelo, Añibarro, Cases, Carlos Rubén (Yagüe, min.61), Sutil y Arruabarrena.

Goles: 1-0, m.23. Mairata; 2-0, m.34. Campano.

Árbitro: Julio Amoedo Chas, del comité gallego. Mostró cartulinas amarillas a Cases, Víctor, Biel Medina, Moisés, Tortolero, Yagüe y Raúl.

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 21 de la Liga Adelante disputado en el Nou Estadi ante unos 4.000 espectadores. El partido fue aplazado en su día por el temporal de viento.

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