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Rijkaard se come otro marrón

EFE - Barcelona EFE - Barcelona
En un gesto de respeto para un club que está a punto de pegarle una patada y destituirle, el técnico holandés se muerde la lengua y cubre a Deco y a Etoo asegurando que sólo él es el responsable de sus tarjetas por hacerles jugar ante el Valencia.

El entrenador del Barcelona, Frank Rijkaard, se atribuyó hoy la responsabilidad de las ausencias de Samuel Etoo y Anderson Luis de Souza, "Deco", en el partido de mañana ante el Real Madrid debido a la acumulación de amonestaciones, tras ver la quinta amarilla frente al Valencia (6-0).

Los dos jugadores aseguraron tras el partido que no sabían que estaban a una tarjeta de la suspensión, en contra de la opinión de su propio entrenador, aunque Rijkaard asumió su "riesgo" al alinearles ante el Valencia.

"No quiero entrar en más polémicas, yo elegí que jugasen y la responsabilidad es mía", sentenció el holandés, que también negó sentirse molesto por las declaraciones de los jugadores después del encuentro ante el Valencia.

"Yo ya sabía lo que podía pasar, pero pensé que el partido ante el Valencia también era muy importante", zanjó el entrenador holandés.

"El pasillo duele"

Además Rijkaard reconoció que homenajear al Real Madrid con el pasillo previo al clásico "duele" en el vestuario azulgrana, pero destacó que el campeón de Liga "se merece" el reconocimiento de su rival.

El holandés reiteró que en España existe "la costumbre" de realizar el pasillo al campeón, y como tal, el Barcelona debe cumplir la tradición. "Es algo deportivo. Está claro que duele, pero el equipo que gana la liga se lo merece".

Más allá del pasillo al campeón, Rijkaard reconoció que el rival podría llegar "relajado" después de la "satisfacción de haber logrado la liga", aunque previno a sus jugadores de que el Madrid "tendrá ganas de hacer un buen partido ante su público. Si fuese contra otro rival, podría haber más relajación, pero contra el Barça tendrá ganas de ganar", añadió.

Aprovechando una pregunta sobre la posible titularidad de Bojan Krkic, Rijkaard elogió "la inteligencia y personalidad" del canterano, "muy por encima de su edad".

En caso de ganar el clásico, Rijkaard se convertiría en el primer entrenador de la historia del club azulgrana con tres victorias en el Santiago Bernabéu, una circunstancia que no inquieta al holandés. "No pienso en ello, sino en ganar, un gran objetivo para el club y la afición", sentenció.
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