Ir a versión clásica Ir a versión móvil

No hay quien les pare

Un gol de fortuna dio el triunfo a España
Alejandro Alcázar Alejandro Alcázar

Suma y sigue. No fue el mejor partido de España, pero la suerte muchas veces se alía con los campeones y ante Turquía tuvo ese golpe de fortuna para romper un choque monótono, tenso, en el que se impuso el fútbol de contención. Las ausencias de Iniesta y Silva pensaron en la creación del juego ofensivo y el ataque no estuvo tan lúcido como en otros partidos. Los turcos ofrecieron batalla, pero toparon con un rival bien plantado que no les dio opciones ofensivas.

LA FICHA

España: Casillas; Sergio Ramos, Albiol, Piqué, Capdevila; Senna, Xabi Alonso; Xavi, Cazorla (Silva, 76'); Fernando Torres (Llorente, 87') y Villa (Mata, 63').

Turquía: Volkan Demirel; Gonül, Uzulmez, Emre Asik, Hakan Balta, Mehmet Aurelio, Emre Belozoglu (Sabri, 83'), Tuncay, Arda Turan (Ürna, 77'), Sentürk y Nihat.

Goles:1-0, Piqué (59')

Árbitro: Massimo Busacca

Estadio: Santiago Bernabéu. Lleno, 80.000 espectadores. Los Príncipes de España presidieron el encuentro.

Se podía esperar mucho más de un partido entre los dos equipos favoritos del grupo de clasificación para el Mundial, pero Del Bosque birló creatividad al juego ofensivo dejando de salida a Silva en el banquillo además de la ausencia de Iniesta por lesión. Un encuentro peleado pero plomizo, que se inclinó de parte del equipo que más atacó y apostó por el triunfo.

Un rival muy competitivo

Turquía dejó sentado desde el principio que es competitivo; que el tercer puesto de la Eurocopa no fue por casualidad. No regala nada y si puede te lo quita, con jugadores despiertos, agresivos, listos, rápidos y valientes. Un rival difícil al que España debía madurar. Y lo tenía que hacer sin Iniesta en ataque y Pujol en defensa. A algunos se les agranda la boca cuando hablan de Piqué, pero bendito Pujol ante las limitaciones de su compañero de equipo.

El motor español carburó a medio gas por culpa de la presión turca. Una presión que en ocasiones fue pasión porque no se guardaban nada, ni la guadaña en ocasiones. Los primeros avisos fueron otomanos ante el atolondramiento general de los nuestros, que estrenaban camiseta. Indumentaria que creo quita esa identidad a la moda de la denominada 'roja': parece más propia de Bélgica que de España, con esa raya hortera que parte el pecho de los jugadores.

Casillas y Xabi Alonso, los más destacados

Casillas fue el mejor de los españoles en los primeros 15 minutos, sacando dos disparos consecutivos, de Nihat y Senturk. Dos avisos que despabilaron a los hombres de Del Bosque. Empezaron a tocar y a salvar como podían esa presión casi desesperada de los turcos. Torres y Villa aparecieron para participar un poco más. España comenzó a asomarse en ataque, a aplastar al centro del campo rival contra su defensa y a adueñarse así del encuentro, pero sin profundidad.

Hasta el minuto 28’ no llegó la primera ocasión, en un gol anulado a Xavi por un dudoso fuera de juego. Y el segundo a los 42’, en disparo desde el borde del área de Torres. Poco más ofreció un equipo que jugó sin extremos, que tuvo en Xabi Alonso su mejor hombre y al que le faltó Iniesta para hacer daño entre líneas. Un primer tiempo discreto con un justo 0-0.

La fortuna se alió con España

Las carencias se agudizaron más en la continuidad. Los turcos volvieron a tomar el mando y España no acababa de enhebrar ese fútbol ágil, de toque, perpendicular y rápido. EL encuentro entraba en un bostezo continuo a la espera de una genialidad, una jugada mágica o de suerte que cambiara el destino del juego. Y fue esto último: falta lateral que da en Sergio Ramos, el balón va al otro palo donde Piqué la empuja al fondo.

El gol de España estiró el campo. Turquía dio un paso adelante y los nuestros tenían más terreno para correr, pero optaron por un juego control más que por el contragolpe, e intentando romper por las bandas con Mata y Sergio Ramos. La salida de Silva dio otra dimensión al ataque español, que pudo aumentar su cuenta en ocasiones del propio Silva, Xabi Alonso, Sergio Ramos y Mata que pudieron cerrar un partido trabajado pero feo para el espectador.

 

 

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.
OK | Más información