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Un tanto de Messi y a dormir

  • GETAFE 0-1 BARCELONA
GETAFE 0-1 BARCELONA
I.L - EFE I.L - EFE

Por la vía rápida y sin la brillantez que el liderato debería otorgarle, el Barcelona se ha impuesto en suelo getafense. Los de Víctor Muñoz saltaron al Coliseo temerosos, salvados milagrosamente por su portero y con la fragilidad defensiva que vienen sufriendo a lo largo de toda la campaña. Un remate de Messi en una jugada donde los zagueros azulones dejaron claro su nivel, bastó para que los azulgranas sumaran tres puntos ante un rival deprimente y sin capacidad de reacción.

Un Getafe negado y con muchas fisuras

- Ficha técnica:

0; Getafe: Stojkovic; Cortés, "Cata" Díaz, Mario, Rafa; Contra (Granero, min. 46) Polanski, Casquero, Gavilán; Manu (Albín, min. 65) y Soldado (Uche, min. 70).

1; Barcelona: Valdés; Dani Alves, Marquez, Piqué, Puyol; Xavi, Busquets, Iniesta; Messi, Eto'o (Bojan, min.90), Henry (Keita, min, 75).

Goles: 0-1, min. 19: Messi.

Árbitro: Turienzo Álvarez (Comité Castellano-Leonés). Mostró cartulina amarilla a Puyol (min. 31) y Dani Alvés (min. 87) por parte visitante y a Granero (min. 65) y a Mario (min. 70) por parte local.

Incidencias: Partido correspondiente a la trigésimo primera jornada del campeonato nacional de Liga, disputado en el Coliseum Alfonso Pérez, ante cerca de 16.000 espectadores.

El tanto del argentino y una primera parte excepcional bastó al conjunto catalán para llevarse los tres puntos. Antes del pitido inicial, el partido había alcanzado cotas elevadas de expectación. Históricamente, el Barcelona había sufrido en el Coliseum, y el madridismo esperaba un tropiezo para acercarse al liderato.

Pero pocos imaginaban un planteamiento del Getafe tan rancio. Todos atrás desde el minuto uno. Así lo ordenó Víctor Muñoz. El equipo entero, por detrás del centro del campo y esperando un contragolpe milagroso. Nunca, en los cinco años que lleva en Primera el Getafe, se había acongojado tanto ante un equipo de los denominados "grandes".

Eso es lo mejor que le podía pasar al Barcelona. Sin nadie presionando la salida del balón, y con un grupo de jugadores perfectos para hacer un rondo con cualquier rival, el conjunto azulgrana mareó a su rival desde el principio. El Getafe, en la primera parte no tocó la pelota. Corrió detrás de ella sin mucho orden.

Antes del choque, un puñado de jugadores "azulones" coincidía en las ruedas de prensa: "Para ganar tenemos que correr como locos". Y así fue. Pero no sirvió para nada. Si no tienes el balón, en el fútbol, sólo con suerte puedes obtener algún rédito. De esa fortuna intentaron vivir los hombres de Muñoz.

Messi evidencia el miedo azulón

Mientras, el conjunto de Pep Guardiola vivía en un auténtico paraíso. Ninguno de sus jugadores era molestado. Parecían un grupo de bailarinas danzando en perfecta armonía. Ni siquiera Messi, acostumbrado a sufrir tarascadas y empujones fue molestado. Su entrenador decidió no reservar a nadie, incluido al argentino, que fue quien abrió la lata local.

Antes de su gol, en el minuto 19, surgió la figura del gigantón Vladimir Stojkovic, que sacó una manopla imposible a Thierry Henry, salvó un mano a mano con Samuel Eto'o e hizo una acrobacia circense para desbaratar un disparo acrobático de Piqué. Sólo Messi pudo superar al muro serbio, todo un descubrimiento para la entidad madrileña.

Así discurrió el primer acto, con el Barcelona en plan ciclón y con el Getafe desmoralizado por tanto toque-toque y tiqui-taca. Cualquier rival se habría ido del campo a pasar un sábado noche con José Luis Moreno. Mejor que te maree el presentador a que lo haga un rival. Por lo menos, el conjunto "azulón" se marchó al vestuario sin un saco de goles. Stojkovic lo evitó y dio esperanzas a los suyos, que aún podían despertar e invocar a algunos de los fantasmas que han acosado al Barcelona en el Coliseum en los últimos tiempos.

Sin reacción ni ambición

En el vestuario Víctor Muñoz se dio cuenta del problema. Para la reanudación, el técnico maño ordenó adelantar las líneas y mandó a sus jugadores presionar por todo el campo. Además, sacó a Esteban Granero y sentó a Comin Contra. Con el canterano blanco, el Getafe fue más equipo. Más consistente. Y con él llegó la primera y la única ocasión local, pero Manu del Moral no acertó a rematar de cabeza cuando estaba solo delante de Víctor Valdés.

La salida a la desesperada del Getafe equilibró la situación, pero el Barcelona seguía dando miedo. En cualquier momento podían acabar con el ímpetu de su rival. Mientras, cualquier cosa podía pasar. Una jugada aislada podría equilibrar la contienda y dar picante a la Liga. Pero ésta no llegó. Por más que lo intentó, el Getafe no volvió a acercarse a la portería azulgrana. Por inercia, el partido fue muriendo poco a poco. Incluso, el Barcelona pudo sentenciar con un tiro al poste de Samuel Eto'o, pero al final se conformó con aguantar un resultado que sirve para mantener su hegemonía en la Liga.

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