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Laporta dilapida la imagen del Barça

Luciano Sabatini Luciano Sabatini


Una temporada para el olvido. En los últimos seis meses el Barcelona ha visto cómo su proyecto deportivo hacia aguas por todos los costados, y cómo la afición se ponía en contra de directiva y de las que fueron sus estrellas. Ahora, aquellos Etoo, Ronaldinho, Deco o Henry pasan a ser los hombres más odiados de can Barça.

Y esta animadversión no es casual, sino que obedece a un pésima racha de resultados que no tienen parangón. Se han batido todos los récords negativos, y el equipo ha encadenado la friolera de una victoria en los últimos 8 encuentros disputados entre Champions y Liga, además de 3 empates y 4 derrotas, en lo que ha sido la peor racha de Rijkaard como entrenador azulgrana, además de los números más negativos de las últimas cinco campañas. Entre los meses de Abril y Mayo el equipo arrojó definitivamente la toalla en la Liga ante la regularidad que mostraba el Real Madrid, y tan sólo encontró consuelo en la Champions mientras pudo, curando las heridas con dos victorias por la mínima ante el débil Schalke 04 alemán en los cuartos de la competición.

Si nos echamos más atrás en el tiempo, el panorama no es mejor: el Barça sólo fue capaz de obtener 2 victorias en Liga (ante Valladolid y Valencia) de los últimos tres meses de competición, lo que explica que pasara de estar a dos puntos del líder, el Madrid, a 17 de los blancos en este momento. En este lapso de tiempo, los azulgranas han dejado escapar una cantidad ingente de puntos y cosechado 6 derrotas, una menos que su eterno rival en todo el año, lo que habla de lo asequible que han sido los de Rijkaard para sus rivales.

Fragilidad defensiva

Los barcelonistas se han mostrado especialmente flojos en la línea defensiva así como en la portería defendida por Valdés. Rijkaard no ha encontrado la pareja de centrales que aportara seguridad al equipo, llegando a usar hasta cuatro parejas de zagueros diferentes en una posición donde la compenetración y el entendimiento entre los jugadores que ocupan esa posición es vital. Los contínuos cambios defensivos han desorientado al equipo que ha encajado 23 goles en estos tres meses, los mismos que ha marcado, en un pobre bagaje para un equipo que pretendía aspirar al título.



Además Valdés ha pasado de ser una pieza clave, momentáneo Zamora de la Liga y en el que Aragonés llegara a fijarse para la selección, ha ser un guardameta temeroso y poco fiable que ha visto como en tres meses recibía más goles que en el resto de la temporada. Hasta el partido ante el Levante en casa el 24 de febrero, cuando se llevaban cinco meses de competición, Víctor Valdés llevaba encajados 17 tantos, y desde entonces y en tan sólo tres meses más ya ha recibido la vergonzosa cifra de 26, cediendo el Zamora a Casillas y habiendo encajado tantos goles en Liga como el Villarrealense Diego López.

Desde luego que el Barça llega a final de temporada con la lengua fuera, con un cisma en el vestuario y con la crisis que ha causado la destitución del técnico para final de esta campaña. Con los varapalos de la Copa y la Champions, y habiendo perdido el segundo puesto, pueden ver incluso cómo acaban la temporada relevados al cuarto puesto, ya que han permitido que les iguale en la tabla el Atlético de Madrid, que no tenía ni segura la plaza Champions. Así, si los azulgranas no logran vencer en el último compromiso liguero al Murcia, y los atléticos se llevan los tres puntos de Mestalla, terminaran la Liga en el último puesto que da acceso a la previa de la Liga de Campeones, en su peor clasificación en los últimos cinco años.




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