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EE.UU nos dijo 'Bye Bye'

  • Dos años después la selección mordió el polvo (0-2). Las bandas no funcionaron. Ahora queda luchar por el tercer puesto en esta Confecup. Se echó de menos a Silva que no jugó ningún minuto.
C. CONFEDERACIONES: España 0-2 EE.UU
David Jorquera - La Crónica David Jorquera - La Crónica

Desde que España, esta España, la del toque, los jugones y el espectáculo se llevó el cinturón de campeón continental en Austria no había encontrado un rival a su medida. En la Eurocopa tampoco lo tuvo, de ahí la superioridad con la que lo conquistó. En Sudáfrica, sin embargo, le había bastado con racanear para vencer a los tres primeros pardillos que se cruzaron en su camino.

En estas cayó en suerte EE.UU en la que los finolis llaman semifinales de la Confecup. Enfrente no estaban ni Tiger Woods, ni Michael Jordan ni, tan siquiera, el señor Obama. Once bichos que vivían de su físico ante once artistas, aunque a alguno de éstos se le olvidó el pincel.

Los americanos hicieron del despliegue físico su mejor arma. España, tiesa como la mojama, vivía a impulsos. Presión constante, asfixia a Xavi y velocidad Ussain Boltiana por bandera fueron las credenciales americanas. Con esto, sólo con esto, desmoronaron a una España que, con el toque por bandera, se veía desnuda ante los toros del otro lado del Atlántico.

Ficha técnica:

España 0: Casillas; Sergio Ramos, Puyol, Piqué, Capdevila; Xabi Alonso, Xavi, Cesc (Cazorla 67’), Riera (Mata 77’); Torres y Villa.

Estados Unidos 2: Howard; Spector, Onyewu, Demerit, Bocanegra; Clark, Donovan, Bradley, Dempsey (Bornstein 88’); Davies (Feilhaber 68’) y Altidore (Casey 83’).

Goles: 0-1 Altidore (26’), 0-2 Dempsey (73’)

Árbitro: Jorge Larrionda. Amonestó a Donovan (5’), Altidore (26’), Capdevila (35’). Expulsó a Bradley (86’)

Estadio: Free State Stadium. 30.000 espectadores.

Precisamente el más fuerte de los toros, el ‘español’ Altidore, fue el que desvirgó nuestra portería en la competición. Cuerpeó a Capdevila y le noqueó con un giro vertiginoso que le permitió batir a un Casillas vencido. Se mascaba por un lado la sorpresa, y del otro la tragedia. Los tiempos de Cardeñosa, Clemente, Sáez o Camacho volvieron a aparecer tras un tiempo en el que sus espíritus deportivos parecían enterrados. El partido pedía cambios. Con Iniesta en su La Mancha natal, la roja necesitaba un ‘Silvido’. Ese canario pequeño que aguardaba en el banquillo. Riera no estaba fino aunque tampoco lo estaban Villa, Torres, Xavi o Capdevila. Durante 45 minutos sus sombras se pasearon por la hierba.

MUCHO TOQUE...SIN PUNTERÍA

España tocó el séptimo de caballería pero se olvidó de las armas. Mucho intento, intuición, ganas, toque…pero nada más. España mareaba la pelota de un lado a otro pero los teóricos puñales, las bandas, no fueron todo lo productivas que el partido requería. Riera y Ramos no precisaban sus centros e, incluso, en algún error nuestro en la entrega, los americanos ganaban minutos y, sobre todo, oxígenos para esos pulmones que se gastaban de tamaño XXL.

Todo quedaba a la espera de un fallo de los americanos, implacables en defensa. Una circunstancia que hubiera vaticinado el 90 % de la población mundial, sin embargo, el falló llegó, sí. Pero en la dirección equivocada. Una contra de los americanos dio con el cuero en el área española. Sergio Ramos la pisó en territorio volcánico. Mortal. Dempsey le robó la cartera y, de paso, la vida a España en esta competición. Marcó el segundo y acabó con una España que murió tocando pero con la lengua fuera. 35 partidos después, adiós a la racha y a la euforia aunque lo bueno y lo de verdad, en la misma tierra, se jugará dentro de un año. Volveremos y, lo que es más importante, lo haremos para llevarnos el Mundial.

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