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Schalke 0-1 Barça

Luciano Sabatini Luciano Sabatini
Un solitario gol de Bojan del que vivieron los azulgrana durante 80 minutos, y la mano del colegiado Vassara, que dejó de señalar tres claros penaltis en contra del Barça, tumbaron a un pobre Schalke en el primer asalto de los cuartos de la Champions. El Barcelona encuentra en Europa el bálsamo que no tiene en la Liga, a base de rivales flojitos. Y es que los de Rijkaard se cruzan con todas las cenicientas de los sorteos, primero el Celtic y ahora el Schalke. Si yo fuera Laporta, compraría un billete de lotería.

La velada de Champions era una fiesta para Gelsenkirchen, un premio para el Schalke, al que en los primeros compases le faltó creerse su condición de cuartofinalista. El Barça, aprovechó el desconcierto inicial para manejar el partido. Sin ocasiones ni para unos ni para otros, el balón era de los de Rijkaard, y fruto de ese dominio llegaría el primer gol azulgrana. Bojan aprovechaba un rechace de Neuer ante Henry para hacer historia y unirse al grupo selecto de los Yakubu, Oforiquaye, Shevchenko o el propio Cesc, que han marcado con 17 años en competición europea.



El tanto servía para marcar las diferencias entre un equipo experimentado y los alemanes que no acababan de entrar en el partido. Pero una vez más, la soberbia de los azulgrana casi les cuesta caro. Ante un rival desarmado, con Xavi e Iniesta como dueños del centro del campo, no apretaron el acelerador, y poco a poco los pupilos de Mirko Slomka comenzarían a llegar a la meta rival.

Kuranyi, la punta de lanza del equipo alemán, tendría de cabeza una buena oportunidad a la salida de un córner, así como Westermann, que de tacón podía haber igualado la contienda, pero ambos remates salieron desviados. A medida que avanzaban los minutos más mediocre era el juego de los de Rijkaard y más y mejores las ocasiones del Schalke. Una vez más, el colegiado sería quien mantendría a flote a los culés. El griego Vassaras se tragó dos penaltis claros sobre Kuranyi, en dos centros al área azulgrana. Pero ni Milito ni Zambrotta verían castigadas sus acciones en sendas decisiones incomprensibles. Parece que la sombra de Laporta es alargada y llega a la UEFA, y el partido había que ganarlo por lo civil o por lo criminal.

Nueva pájara del Barça, pero esta vez no estaba Edú



Los azulgrana saltaron al campo tras el descanso con la confianza de saberse superiores, para repetir una película vista mil veces esta temporada. Basta echar la vista atrás hasta Sevilla, para intuir en lo que iba a desembocar el exceso de orgullo del Barça.

Con Touré forzando la máquina, cojeando ostensiblemente, y Bojan, Henry y Etoo dormidos arriba el Barcelona desaparecería del partido. El Schalke aceptó el regalo de buen grado y con más garra que fútbol gozaría de inmejorables ocasiones para dar la vuelta al marcador. Pander, el más activo de los alemanes en todo el partido, tendría la suya en un disparo seco desde fuera del área, que Valdés no supo atrapar dando la posibilidad de un segundo remate, pero Milito estuvo más rápido de Kuranyi.

El técnico de Schalke, Mirko Slomka, comenzó un carrusel de cambios, en los que sorprendentemente quitaría a su ariete mas´peligroso, Kevin Kuranyi en favor del uruguayo Vicente Sánchez, así como la inclusión de Larsen por Asamoah. Los cambios no crearon fútbol, pero sí ocasiones. Fue Larsen, quien había salido muy acelerado, el que no tuvo la pausa para dirigir un cabezazo franco cuando tenía toda la portería para marcar.



Una vez más era por alto donde el Barça hacía aguas. Pero allí no estaba ni el "almeriense" Pulido, ni Edú, y los alemanes no sabrían aprovechar la facilidades de la zaga azulgrana. Abidal volvería a cometer un penalti, esta vez sobre Westermann, que el colegiado griego volvió a mandar al limbo. Y entre la inoperancia de unos, el conformismo de los culés, y las ayuditas de un árbitro despistado el partido entraba en su fase final. Queda para lamento de la afición del Veltins Arena un último cabezazo que el central brasileño Bordon mandó alto cuando el encuentro expiraba, un tanto que hubiera dado alas a los alemanes de cara a la vuelta en el Camp Nou.

Así, sin pena ni gloria, el Barça toma una bocanada de aire y de paso, esconde las vergüenzas ligueras en la facilidad de la Champions. En tan sólo una semana los azulgranas tendrán que rendir el examen definitivo ante el Schalke, lástima para los culés que el partido doméstico de por medio les vuelva a bajar a realidad de la crisis que se está viviendo en can Barça.

La ficha del partido:

Schalke 04: Neuer; Rafinha, Bordon, Krstajic, Westermann; Kobiashvili, Ernst, Asamoah (Larsen 73"), Pander; Altintop (Lövenkrands 88") y Kuranyi (Sánchez 60").

Barcelona: Valdés; Zambrotta, Puyol, Milito, Abidal; Xavi, Touré (Márquez 73"), Iniesta; Henry, Etoo (Giovani 82") y Bojan (Sylvinho 85").

Goles:

0-1 (12"): Pase en profundidad de Iniesta para Henry que no puede en el uno contra uno con Neuer, pero Bojan recoge el rechace y marca a placer.

Árbitro: Kyros Vassaras (Grecia), amonestó a Milito (67"), Pander (83"), Márquez (58"), Larsen (85"), Ernst (86"), Giovani (91"), Márquez (92"), Krstajic (92") y Puyol (94").

Incidencias: 62.000 espectadores llenaron el Veltins Arena.

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