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'Pepemanía'

  • Grupo A: En Portugal
Raquel Gutiérrez Raquel Gutiérrez
Mientras todas las miradas estaban puestas en Cristiano Ronaldo, nadie se podía imaginar quién iba a ser el héroe de la selección portuguesa, en su primer partido de la Eurocopa de Austria y Suiza, ante Turquía. Por partida doble, aunque el primero no subió al marcador por posición antirreglamentaria, Pepe dejó su puesto en la zaga para convertirse en delantero por un día. El nacionalizado portugués, pasó a la historia por haberse convertido en el primer brasileño que marca en un Europeo.

El que fuera elegido ”˜hombre del partido”™ por la UEFA, dejó en un segundo plano a sus compañeros y se ha erigido como el ”˜favorito”™ entre todos los aficionados lusos, y como no, de los madridistas. Y es que Pepe, no solo sabe ganarse el cariño fuera del campo, sino también en él. El sábado quedó demostrado.

Después del gran partido que disputó el jugador del Real Madrid, fueron muchos los mensajes y las llamadas que recibió a modo de felicitación. Entre otros, Ramón Calderón y Raúl González llamaron al portugués al poco tiempo de que finalizara el encuentro, para felicitarle y sobre todo alabar su actuación. La llamada del capitán fue la que más sensibilizó a Pepe.

Pero el más claro al respecto fue su propio padre, quién valoró su actuación de ”œexcelente”. ”œSuelo valorar a mi hijo tras cada partido, pero esta ha sido la primera vez que le doy un 10. Estuvo ejemplar”, confesó un emocionado Anael Feitosa.

Dunga no lo quiso para Brasil

La inversión que el Real Madrid hizo en Pepe la pasada temporada, quizá hayan sido los 30 millones mejor gastados desde hace mucho tiempo. Su solemne actuación lo ha corroborado como el central que necesitaba el Madrid. Fuerza y clase se funden en un único jugador, un futbolista al que Dunga echó a los brazos de la selección portuguesa.

Antes de que Pepe se nacionalizara portugués, en Agosto de 2007, cuando militaba en el Sporting de Portugal, Felipe Scolari recomendó a Dunga que lo convocara para jugar con la selección brasileña sub 20. El actual técnico de la ”˜canarinha”™ acudió a Lisboa para observar al jugador y decidió que no estaba en condiciones de defender la camiseta de Brasil. Poco después, Pepe adquiría la nacionalización portuguesa, fichaba por el Real Madrid y comenzaba su ascenso hacia le reino de las estrellas. Tras el partido del pasado sábado, las palabras que dedicó el defensa a su padre, resumen la alegría del jugador: ”œPapa, esta decisión fue maravillosa. Mi corazón es portugués y eso es lo que importa”.

Un sentimiento que se ha tornado recíproco. Pepe quiere a su país de adopción y Portugal ha hecho suyo a un futbolista con nombre de astronauta (Kleper), que un día se convirtió en un astro.
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